“¿Cómo es que el 4 de junio de 1967 yo era jordano y durante la noche me convertí en palestino?” - Walid Shoebat
Como lo define Benedict Anderson, toda nación es una "comunidad imaginaria". Ningún individuo conoce personalmente más que a una pequeña parte de los miembros de su nación, su conexión con el resto es psicológica y social. Imaginaria en el sentido positivo, no quiere decir que sea falsa, alucinada, engañosa o inválida, la imaginación es una herramienta que utiliza el ser humano para unirse en sociedad y suplir sus necesidades.
¿Cuándo empezamos los israelitas a imaginarnos a nosotros mismos como pueblo o nación? Según la tradición nuestro patriarca Abraham llegó a la zona hace 4.000 años, pero nos constituimos en un pueblo propiamente dicho, el día que Moisés bajó del monte Sinaí con las tablas de la ley hace unos 3.500 años. Reformulo la pregunta: ¿cuándo comenzamos a imaginarnos a Abraham mudándose de Ur a la Tierra de Canaán y a Moisés conduciéndonos por el desierto? No hay cómo saberlo. Según historiadores y arqueólogos el Reino de Israel y el Reino de Judá ya existían hace unos 2.800 años (tengo entendido que no hay evidencias científicas que vayan más lejos), probablemente para entonces nuestra mitología ya se venía desarrollando desde hacía décadas o siglos.
¿Cuándo comenzaron los palestinos a imaginarse a sí mismos como pueblo o nación? Por tratarse de eventos más recientes es más fácil discernir entre historia y mitología y dar una respuesta más precisa: a partir de 1967, o como muy temprano luego de la Guerra del 48. Su caso es quizás opuesto al nuestro, nosotros nos fuimos formando gradualmente hasta imaginarnos un punto de partida concreto en tiempos remotos (Moisés en el Sinaí), ellos primero tuvieron su punto de partida concreto y reciente, luego fueron imaginándose un pasado remoto (
orígenes filisteos o jebuseos). Ojo, esos inicios recientes no les quitan validez, de hecho la mayoría de las naciones que existen hoy se formaron en los siglos XIX y XX, en nuestra milenaria antigüedad como nación, los judíos somos la excepción (aunque no la única, los chinos también por ejemplo).
Aquel viejo lema sionista de "un pueblo sin tierra para una tierra sin pueblo" a finales del siglo XIX era cierto, aunque no del todo. En la región de palestina, no había lo que se dice un pueblo, pero sí había pobladores, aunque entonces fueran muy pocos y la región estuviese mayormente deshabitada, como prueban las notas de Mark Twain sobre su viaje a la región y otros
testimonios de la época. Nadie anticipó que del enfrentamiento entre los judíos y aquellos pobladores árabes nativos (más los inmigrantes árabes que llegaron durante el Mandato Británico), nacería un nuevo pueblo.
El pueblo palestino surgió como efecto colateral del sionismo, fue su oposición a los judíos que los unió hasta darles cohesión y despertarles una conciencia nacional.
Golda Meir dijo la verdad al
expresar que no había existido un pueblo palestino, refiriéndose claramente al período anterior a la creación del Estado de Israel, nótese que no negaba explícitamente que sí existía un pueblo palestino para 1969, fecha en la que pronunció dichas declaraciones, y eso que en aquel entonces ellos mismos no tenían del todo claro si eran un pueblo aparte, miembros de la
nación siria o simplemente de la nación árabe. Pero a estas alturas, quien niegue que hoy en día existe un pueblo palestino, niega fanáticamente la realidad, no sólo que existe: nosotros lo forjamos.
Los palestinos, como pueblo que son, por más que sean un pueblo núbil, tienen el derecho y (más importante aún) la necesidad de la autodeterminación, al igual que el pueblo judío. Pero al lado del pueblo judío, no en su lugar. Estos dos derechos se pueden y se deben conciliar.
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