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viernes, 10 de junio de 2011

Subiendo al ómnibus

Hay quienes consideran a su partido político como un hogar, un lugar que les da un sentido de pertenencia, de identidad. No tienen que preguntarse a quién votar en cada elección, votan siempre al mismo partido, sin que cambie quién lo dirija ni quién lo integre. Como un cuadro de fútbol, que sigue siendo nuestro equipo aunque cambien los los jugadores y el cuerpo técnico, gane o pierda, cumpla o no con sus objetivos, es nuestro equipo y siempre le seremos fiel en las buenas y en las malas. "Hola, soy Abi Cohen, 24 años, soltero, nacido en la ciudad X, vivo en la ciudad Y, hincha de tal equipo y votante de tal partido". Sí así nos presentamos, esos son los parámetros que nos definen y no es fácil que cambien. Si por algún motivo decido dejar de votar al partido con el que llevo tiempo identificándome, puede ser un cambio muy duro no sólo a nivel ideológico, sino sobre todo a nivel emocional.

Los políticos no dudan en aprovechar esa conexión emocional, por ejemplo Shaúl Mofaz quien al escindirse Kadima del Likud anunció que seguiría en el Likud porque "el Likud es mi hogar y al hogar no se lo abandona". Acabó mudándose igual pocas semanas después, cuando quedó claro que no tenía posibilidades de heredar la cabecera del "hogar" que Ariel Sharón había dejado vacante, según todas las encuestas Netanyahu le ganaba por lejos. También otros diputados explicaron su permanencia en el Lkud en términos más hogareños que ideológicos. Pero en general en Israel la cosa está muy movida, partidos que se separan o se fusionan, políticos que se pasan de un partido a otro, partidos nuevos que surgen de la nada para triunfar brevemente y caer en el olvido. Como diría un amigo mío, existe un buen mercado de pases.

No recuerdo quién fue el escritor israelí que propuso cambiar de metáfora: un partido político no es un hogar, es un ómnibus. Te subes al que crees que te arrima lo más posible a la estación correcta, si el que tomaste no logra llegar a destino porque cambia de rumbo, cambia la estación, el conductor no sabe manejar, o por el motivo que sea, te bajas y tomas otro. Lo importante es llegar a la estación, no el ómnibus; la causa merece lealtad, no el partido. Y en Israel, donde proliferan los partidos políticos como hongos después de la lluvia, en cada sector del espectro político hay varios para elegir, las diferencias ideológicas entre uno y otro muchas veces no son más que matices borrosos. En el 2009 voté a Meretz, en el 2006 voté a Kadima, en el 2003 si hubiese hecho aliá a tiempo para las elecciones casi seguro que hubiese votado a Avodá. Considero que no cambié en forma sustancial mi forma de pensar, fue el mapa político en su conjunto el que cambió cada vez. Imposible saber a quién votaré en las próximas elecciones nacionales, que serán en el 2013 si no se adelantan, estimo que por primera vez desde 1988 no se adelantarán, la actual coalición de gobierno sobrevivirá hasta el fin de su cadencia.

Dudé mucho si afiliarme a Avodá. Temía que la afiliación me conduzca a la trampa del "hogar", que me predisponga demasiado a votar a "mi" partido, al que ya pertenezco oficialmente si es que no hay problemas por la inscripción vía internet a último momento. Había tiempo hasta el martes a la medianoche, para afiliarse a Avodá con derecho a voto en las internas que tendrán lugar dentro de tres meses, yo me inscribí a las 22:35. Acabó por convencerme la noticia sobre la ventaja en reclutamiento de afiliados que sacó Amir Peretz a los demás candidatos. Cuando Ehud Barak se fue del Laborismo para formar su propio partido llamado Atzmaut, pensé que por fin Avodá al que había dado por muerto hace dos anos, tenía esperanzas de resucitar. Evidentemente me adelanté a los acontecimientos, todavía cabe la posibilidad de que gane Peretz y lo hunda aún más metros bajo tierra. Como decía, no sé aún a quién voy a votar en las nacionales, pero en las internas de Avodá no tengo ninguna duda: a Shelly Yechimovich. Me queda para otro post más adelante, explicar por qué a pesar de no estar de acuerdo con varias de sus posturas, es una de los únicos políticos israelíes actuales que me inspiran respeto y admiración.


Nota: éste es el post número 200 publicado en Pensando Israel. ¡Hurra!

jueves, 19 de febrero de 2009

Benjamín Netanyahu, Primer Ministro de Israel

Entre hoy y ayer, los líderes de cada uno de los doce partidos elegidos para conformar el parlamento, se encontraron por separado con el Presidente Shimon Peres y le informaron a que candidato recomiendan para que Peres designe como Primer Ministro. Netanyahu obtuvo el apoyo de seis partidos que juntos suman 65 parlamentarios de un total de 120: el Likud que es su propio partido, dos partidos ultraortodoxos y tres partidos de ultraderecha. Kadima, con sus 28 escaños, fue el único en recomendar a Tzipi Livni. Avodá, Meretz y los partidos árabes se abstuvieron. Aunque Kadima obtuvo en las elecciones un escaño más que el Likud, ante esta situación es casi seguro que mañana, o a más tardar el domingo, Shimon Peres le encomiende a Netanyahu formar el nuevo gobierno.


Antes de que algún apresurado salga corriendo a actualizar la wikipedia, valga aclarar que esto no covierte a Netanyahu en Primer Ministro de forma automática. Primero tiene que tener éxito formando la coalición de gobierno, para lo cual dispone de 30 días y la posibilidad de alargue de otros 14. Si no lo consigue, Peres puede darle la oportunidad de intentarlo a otro o llamar de nuevo a elecciones. Conviene recordar que tras la renuncia de Ehud Ólmert en septiembre, Peres ya le había encomendado a Livni la tarea de formar gobierno, pero Livni no lo consiguió y por eso se adelantaron las elecciones, que de otro modo tendrían que haberse llevado a cabo dentro de un año.

Uno de los motivos de peso que hizo que mi voto terminara por inclinarse hacia Meretz y no hacia alguna de las otras opciones entre las que dudaba hasta hace un par de meses, fue la firme promesa electoral de que Meretz no formaría parte de ninguna coalición de gobierno con Netanyahu a la cabeza. Y sin embargo, tanto el desplome de Meretz y la izquierda israelí como el alzamiento de Netanyahu y la derecha me resultan muy comprensibles, sobre todo si se piensa en los antecedentes. En 1996, parecía que aquel año Shimon Peres de Avodá ya tenía las elecciones ganadas, y no había nada que Benjamín Netanyahu y el Likud pudieran hacer para remontar. La mayor parte de la sociedad israelí, aún en pleno estado de shock por el asesinato del Primer Ministro Isaac Rabin (noviembre del 1995), quería ver a Peres continuar el proceso de paz que los dos juntos habían puesto en marcha. Pero a menos de dos meses de las elecciones, una ola de atentados suicidas perpetrada por terroristas del Hamás, dejó decenas de civiles israelíes muertos en pocas semanas. Como consecuencia inmediata, las ilusiones pacifistas se hicieron añicos, la sociedad israelí dio un giro brusco y repentino hacia la derecha y Netanyahu ganó las elecciones por un margen estrecho. Fue Primer Ministro hasta que su gobierno cayó en 1999.

Esta vuelta Hamás no esperó al último momento, lleva tres años haciendo campaña por Netanyahu. En agosto del 2005, a una semana de que Ariel Sharón pusiera en práctica el plan de retirada unilateral de la franja de Gaza, Netanyahu renunció a su puesto de Ministro de Economía a modo de protesta. Como Ministro de Economía ya había destinado los fondos para el plan, y como parlamentario ya había votado a favor de algunas partes del plan en más de una ocación. Si entonces hubiese sido más constante y coherente en su lucha contra el plan, quizás su partido hoy tendría 10 bancas más. Pero lo cierto es que aunque algo tarde, se opuso, salió a declarar que como concecuencia de la retirada los cohetes de Hamás aumentarían su rango hasta alcanzar las ciudades de Ashkelón y Ashdod. Confieso que yo no me tomé en serio sus palabras, las descarté como el alarmismo y la demagogia de un político dispuesto a vender hasta a su propia madre con tal de llegar al poder. Pero Hamás se encargó de que las palabras de Netanyahu se transformaran en una profesía cumplida.

Aún así, parece mentira que tras haber llevado al Likud a la mayor derrota de su historia en las elecciones pasadas (2006), Netanyahu vuelva a recuperar su liderazgo. Es que en la política israelí nadie muere hasta que muere, Rabin, Peres y Sharón también retornaron al podio años después de que sus carreras fueran dadas por fallecidas en forma prematura. Hoy nadie se atreve a descartar que algún día también se levanten de los escombros Ehud Barak o Ehud Ólmert. Incluso Sharón, si despertara del coma cerebral en el que está sumido desde hace tres años y todavía le quedaran tres neuronas sanas, ganaría por mayoría absoluta.

jueves, 12 de febrero de 2009

Bar Rafaeli, Primer Ministro de Israel

A dos días de las elecciones nacionales en Israel, aún no está claro quién será el próximo Primer Ministro. Tzipi Livni de Kadima y Benjamín Netanyahu del Likud, han llegado a una complicada especie de empate. Shimon Peres, el presidente, es quien tiene la potestad de decidir cuál de los dos será el primero en tener la oportunidad de intentar formar su coalición de gobierno y eregirse en Primer Ministro. Desde este espacio aprovecho para hacer una petición pública al honorable presidente: Shimon, no queremos a Bibi ni a Tzipi, ¡queremos a Bar Rafaeli!


Netanyahu y Livni sumados no alcanzaraon el 50% de los votos (el otro 50% queda repartido entre nada menos que 10 partidos chicos distintos). En realidad recibieron mucho menos que el 50% del total del electorado, si se tiene en cuenta que el porcentaje de ciudadanos que efectivamente llegaron a las urnas y y emitieron su voto fue algo menor al 70%. Bar Rafaeli, en cambio, es la ganadara absoluta e indisputable de su puesto en la portada de la edición de trajes de baño 2009 de la revista Sports Illustrated, relegando sin dificultad a las páginas interiores a todas sus rivales, incluídas la eslovaca Daniela Hantuchova, la francesa Tatiana Golovin y la rusa María Kirilenko. En Israel, ella sola tiene el apoyo incondicional de cerca del 90% de los hombres y algo más del 10% de las mujeres, de todas las religiones, grupos étnicos y corrientes políticas.

Mi única preocupación es que tú, Shimon, con tus más de 85 años ya no estés en condiciones de reconocer las aptitudes políticas de la despampanante modelo. Recuerda Shimon, hace más de seis guerras atrás, tú también eras jóven, tú también creías en un país mejor y más bello. Piensa en la época en la que ordeñabas las vacas del kibutz, dime si tu producción de lácteos no hubiera aumentado si en lugar de a Golda Meir, hubieses tenido a la abuela de Bar como compañera del partido. La economía de Israel exige una persona que sepa sacar delantera en estos tiempos de crisis. ¿Y que hay de nuestras vapuleadas relaciones exteriores? Sólo Bar es capaz de hacer olvidar a los líderes del mundo los últimos acontecimientos. Yo por ejemplo, cada vez que la veo en bikini me olvido hasta de como me llamo.


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* Excitando Israel

martes, 10 de febrero de 2009

Resultados de las elecciones 2009

Hace media hora se cerraron las urnas y los tres principales canales de televisión israelíes publicaron los resultados de las encuestas a boca de urna. Todavía hay que esperar por lo menos hasta mañana a la mañana para recibir los resultados reales, pero cabe suponer que la diferencia con las encuestas no serán mayor a una o dos bancas más o menos para cada uno de los partidos. Teniendo en cuenta lo ajustado de los resultados, esas pequeñas diferencias pueden definir quién será el próximo Primer Ministro de Israel.

Por ahora, los escaños se reparten de la siguiente manera:
1. Kadima (centro): 29-30
2. Likud (derecha): 27-28
3. Israel Beiteinu (ultranacionalistas laicos): 15
4. Avodá (centro-izquierda): 13
5. Shas (ultraortodoxos sefaradíes): 9-10
6. Iaadut Hatorá (ultraortodoxos ashkenazíes): 5
7. Meretz (izquierda): 4
Tres partidos árabes sumados: 9-10
Otros dos partidos de ultraderecha: 6-7

Aún si se confirman estos resultados no está claro quién será el Primer Ministro. Esta situación no tiene precedentes en la historia de Israel, por primera vez no coincide la identidad del mayor partido con la del partido mejor posicionado para formar gobierno. Si bien Kadima es el partido que obtuvo más votos, el Likud es el que tiene las mayores posibilidades de lograr una coalición de gobierno, debido a que sumando a los partidos de derechas se obtienen más escaños (63-64) que con los partidos de centro e izquierda (56-57). La decisión de a quién darle la primera oportunidad de formar gobierno queda en manos del Presidente, Shimón Peres. Cabe destacar que antes de las elecciones, tras la renuncia de Ehud Ólmert, Peres ya le había encomendado a la líder de Kadima, Tzipi Livni, la tarea de formar gobierno, pero Livni no lo consiguió y por eso se adelantaron las elecciones que de otro modo tendrían que haberse llevado a cabo dentro de un año.

La gran sorpresa de estas elecciones es el partido Israel Beiteinu de Avigdor Lieberman, que con su mensaje de odio racista en contra de los ciudadanos árabes israelíes, logró colocarse en el tercer puesto. La gran derrota la sufrió Avodá, el partido cuyos líderes fundaron el Estado de Israel y lo gobernaron durante las primeras tres décadas, recibe el peor golpe de su historia y queda en el cuarto puesto. De todos modos en la política israelí ninguna derrota es para siempre, el Likud recibió un golpe similar en las elecciones anteriores, bajando de 38 bancas a 12, y esta vuelta se recupera parcialmente. El Likud y su líder Benjamín Netanyahu por su lado, se quedan con un gusto amargo en la boca, no obtienen la victoria clara y segura que le pronosticaban las encuestas, parece que la victoria se les escapa de las manos a último momento, cuando ya casi la estaban festejando.


Actualización 23:00 hs: tanto Tzipi Livni de Kadima como Benjamín Netanyahu del Likud, afirman cada uno ser el verdadero ganador de las elecciones y el próximo Primer Ministro de Israel.

lunes, 26 de enero de 2009

Fumando un porro sobre la tumba de Ben-Gurión

Si alguien creyó que el Livni Boy es la única o la mayor de las curiosidades bizarras de la actual campaña electoral, está equivocado. Los videos propagandísticos más disparatados vienen de los partidos diminutos, esos que tienen pocas o nulas posibilidades de alcanzar siquiera el mínimo de dos escaños necesarios para ingresar al parlamento, hay cerca de 20 partidos de esos partidos, la mayoría de los cuales son totalmente desconocidos al público. Algunos de ellos están dispuestos a cualquier delirio que los ayude a colarse en la memoria de los votantes. No están en posición de lanzar una guerra, tienen que llamar la atención de alguna otra manera.

Veamos un ejemplo:



Traducción: También los discapacitados disfrutan de la vida. Así que salgan de la película (doble sentido, en hebreo la expresión significa dejar de lado una visión preconcebida).

El video es del partido por los derechos de los discapacitados. Leí en Israeli Hayom que según el líder del partido, la lógica detrás del video es que la gente se de cuenta que los discapacitados son como todos los demás. A mí igual me rechina que rebajen la lucha por sus derechos hasta equipararla con la venta de autos, refrescos, desodorantes y zapatos deportivos, nunca había visto llevar tan al extremo aquello de "el sexo todo lo vende".

El video anterior opta por impactarnos con una realidad a la que no estamos acostumbrados a tener en cuenta. En cambio, cuando de propaganda electoral surrealista se trata, el premio mayor se lo lleva partido por la legalización del canabis, Alé Yarok (Hoja Verde). En este caso el recurso es intentar escandalizarnos con lo que muchos considerarían una falta de respeto a un símbolo patrio. Ya habían intentado algo parecido hace unos años, en una propaganda en la que se escuchaba a alguien cantando el himno nacional ("Hatikva") con voz de fumado. A mí este video no me escandaliza, por el contrario, me resulta muy gracioso, pero no me hace olvidar que vivimos en un país con problemas serios y con más que suficientes políticos bufones. El escenario es la tumba de David Ben-Gurión, en el kibutz Sde Boker, desierto del Néguev. Veamos:



Traducción:
Hace mucho tiempo que no hablabamos David. ¿Quieres una pitada? Ah, me olvidé que vos fumabas cigarrillos. Tu sabes David, hay como un millón de personas en Israel que fuman hoy esta cosa. ¿Sabes cuanto me sale? ¡Una fortuna! ¿Sabes quién lo cultiva y lo produce? El Hamás y la Hezbolá. Sí David, sí, como Ministro de Defensa es importante que lo sepas. Obtienen de nosotros una fortuna, de todas esas cosas, y toman el dinero y compran con eso cohetes Kassam y los tiran sobre nosotros. ¿No es una lástima David? ¿Por qué no hacemos que sea legal? David, si hacemos que sea legal, lo cultivaremos aquí en el Néguev, sobre estas colinas, lo cultivaremos, haremos florecer al desierto, el dinero se quedará en Israel y lo usaremos para buenas causas David, subiremos el salario de los maestros tal vez, es importante. Sólo una pregunta ¿qué harán Hamás y Hezbolá con todo el hachís que les quede? Respuesta sencilla: se lo fumarán. Se lo fumarán David, y estarán tranquilos. Y el árabe bueno es el árabe tranquilo, esa es mi política de defensa.


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* Slogans electorales

domingo, 14 de diciembre de 2008

Slogans electorales

Como comentaba anteriormente, estamos en época de elecciones y no es fácil decidir a quién votar. Los distintos candidatos intentarán captar nuestra atención y ganarse nuestro apoyo por medio de sus campañas electorales. Uno de los elementos que no pueden faltar en una campaña electoral son los slogans o lemas, frases cortas y fáciles de recordar, repetidas infinidad de veces para que el potencial votante termine por asociar entre la frase y el candidato. Los slogans electorales no nos permiten saber si los candidatos son realmente aptos para ejercer el cargo al que se postulan, pero por lo menos podemos quedarnos tranquilos de que casi todos ellos son capaces de contratar buenos publicistas. Veamos algunos ejemplos:


"Sí. Nosotros podemos."
Al ver la frase escrita en hebreo con una badera de Israel de fondo, me tomó unas fracciones de segundos relacionarla con su traducción al inglés. Me quedé perplejo al notar el burdo plagio del lema electoral de Barack Obama. Pero la verdadera sorpresa vino otras fracciones de segundo más tarde, cuando noté quién lo firmaba: ¡Shas! ¿Pero qué remota relación puede haber entre el partido judío ultraortodoxo mizrají y el candidato cristiano y liberal del Partido Demócrata estadounidense? ¿Para qué cuernos necesitan los ultraortodoxos recurrir a la figura de aquel goy, cuando ya tienen a su idolatrado líder espiritual, el polémico rabino Obadia Yosef?
El mensaje de todos modos es bien claro. Nosotros, los mizrajíes - sugiere el cartel - somos como los negros en Estados Unidos, nos discriminan por motivos étnicos, pero aún así llegaremos al poder, como lo ha hecho Obama. El slogan no está dirigido a los ultrortodoxos que los van a votar de todos modos, sino que intenta llegar a otros mizrajíes menos observantes. (Véase también: Optimismo en Israel por la victoria de Obama.)

"Barak no es simpático". "Barak no es agradable". "Barak no está de moda".
En Avodá decidieron apostar por la psicología inversa. La popularidad de Ehud Barak ha bajado tanto y el rechazo que siente el público es tan alto y está tan generalizado, que tuvieron que tomar medidas drásticas. Todavía no sé que pensar, si se trata de una estrategia y brillante y osada, o un patético acto de desesperación. La idea es que los transeúntes que ven la cara de Barak con una de esas inscripciones, dejen salir afuera ese rechazo y se pregunten que cosas Barak sí es. Una o dos semanas después que esos slogans salieron al aire, llegó la respuesta: "Barak no es simpático. Es un líder". En algo tienen razón, un líder que le miente a su electorado no resulta muy simpático ni agradable. Mejor que no se ponga de moda.

"Juntos venceremos".
La verdad es que me resulta difícil digerir esta frase acompañada de la caripela del señor Benjamín "Bibi" Netanyahu. Me pregunto yo junto a quién ¿Junto a las madres de familias uniparentales a quienes quitó los subsidios? ¿Junto a los ancianos cuyos fondos para la jubilación privatizó y ahora están por perder sus pensiones? ¿Junto a las miles de familias que empujó a la pobreza? ¿Tal vez junto a la clase media que ayudó a mermar? ¿O quizás junto a Moshé Feiglin y los demás miembros de la extrema derecha que han logrado colarse en su partido?


Bueno, eso es todo por está vez, puede que más adelante comente algunos slogans más.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Decidiendo a quién votar

Tras la renuncia de Ehud Ólmert en setiembre, su lugarteniente Tzipi Livni no logró formar gobierno, por lo que habrá elecciones adelantadas en febrero. Decidir a quién votar no es una tarea fácil, hay que optar entre una exagerada cantidad de partidos, incluyendo a los 12 partidos que conforman el actual parlamento y a otros más. Aún descartando a priori a los de derechas, a los religiosos y a los árabes, quedan demasiadas opciones. Descarto también a aquellos cuyas plataformas no se centran en el conflicto palestino-israelí, como el partido por la legalización de la marihuana. Una vez completado el filtro preliminar, me queda decantarme por uno de los tres partidos restantes.

Kadima

Puntos a favor. La principal batalla electoral será entre la líder de Kadima, Tzipi Livni y el líder del Likud, Benjamin Netanyahu, el que gane será el próximo Primer Ministro de Israel. Prefiero que gane Livni y forme un gobierno de centro e izquierda, a que gane Netanyahu y forme un gobierno de derechas.
Puntos en contra. El intolerable nivel de corrupción. Los escándalos de corrupción de Ólmert son sólo la punta del iceberg. Livni está libre de sospechas, cosa que no se puede decir de muchos de los otros miembros principales del partido. Además, el partido cuenta con una importante ala derecha.

Avodá

Puntos a favor. Avodá solía ser el gran partido de izquierda de Israel, de verdad sería una pérdida importante para la escena política israelí si colapsa tal como predicen las últimas encuestas, según las cuales obtendría menos de 10 escaños. De las distintas tonalidades de izquierda de los tres partidos, la de Avodá es la más balanceada.
Puntos en contra. Lo dirige Ehud Barak, cuyo curriculum incluye demasiados fracasos y demasiadas violaciones de promesas electorales.

Meretz

Puntos a favor. Varias des sus posturas sobre el conflicto palestino-israelí han estado dos pasos más adelante que las del resto, otros apoyan hoy las ideas que Meretz ya promovía hace 5 o hace 15 años. Son los más comprometidos con una ideología fuertemente humanista, me puedo identificar con ellos no sólo en el plano del conflicto y en su visión socio-económica, sino también en temas de religión y estado, igualdad social para mujeres, minorías sexuales y minorías étnicas.
Puntos en contra. A veces parece que no están del todo conectados con el presente: depositan demasiada confianza en los palestinos, están dispuestos a tomar demasiados riesgos sin recibir garantías. Su actitud conciliatoria hacia los palestinos contrasta con cierto grado de intransigencia interna hacia otros sectores de la sociedad israelí.

sábado, 13 de septiembre de 2008

Candidatos a reemplazar a Ólmert: Shaul Mofaz

Véase también Candidatos a reemplazar a Ólmert: Introducción, Candidatos a reemplazar a Ólmert: Tzipi Livni.

En cuatro días, el 17 de setiembre se llevan a cabo las elecciones internas en Kadima, en las que se decidirá quien será el reemplazante de Ehud Ólmert como líder del partido y, probablemente, como Primer Ministro de Israel. En caso de ser necesario la segunda vuelta será el 24 del mismo mes. Hay cuatro candidatos, Meir Shitrit (Ministro del Interior), Abi Dijter (Ministro de Seguridad Interior), Tzipi Livni (Ministra de Relaciones exteriores) y Shaul Mofaz, de los cuales tienen posibilidades reales sólo los últimos dos. Sobre Tzipi Livni comenté en la entrega anterior de esta serie, ahora toca el turno a Mofaz.

Si Shaul Mofaz llega al puesto de Primer Ministro, sería el tercero en lograrlo tras haber ocupado el cargo más elevado del ejército, luego de Isaac Rabin y Ehud Barak. Ariel Sharón alcanzó el rango de general, pero nunca ocupó el puesto de Comandante en Jefe. Y hablando de Sharón, fue él quien trajo a Mofaz al ámbito de la política, nombrándolo Ministro de Defensa a principios del 2002, poco después de que Mofaz se retirara del ejército. Cuando a finales del 2005 Sharón decidió escindirse del Likud y formar el partido Kadima, al principio Mofaz rechazó la invitación a unírsele. Declaró que el Likud era su hogar y al hogar no se lo abandona, y de esa manera dio inció a su campaña electoral para las internas del Likud. Pero tres semanas después, cuando quedó claro que no tenía ninguna posibilidad de ganarle a Benjamín Netaniahu, retiró su candidatura, se fue del Likud y se sumó a Kadima. Luego se hizo el que no comprendía porque le llovían las críticas que lo tildaban de oportunista. Mofaz había sido hasta entonces, quizás el político más allegado a Sharón, se especula que si Mofaz hubiera seguido a Sharón desde el principio, habría quedado como su lugarteniente y estaría ocupando el puesto de Ólmert desde hace dos años y medio. La tragedia de un oportunista que no supo reconocer a tiempo su oportunidad. Así fue que Mofaz tuvo que conformarse con ser relegado a su actual posición de Ministro de Transporte, sin recibir de Ólmert ninguno de los tres ministerios de mayor prestigio (Defensa, Economía y Relaciones Exteriores).

Desde que entró en Kadima, Shaul Mofaz se ha presentado a sí mismo como el más "likudista" del partido, es decir, el más derechista y el más intransigente en cuestiones de seguridad. Recientemente se ha esforzado en cultivar dicha imagen oponiéndose a la liberación de presos palestinos y lanzando una amenaza explícita de futuros ataques a Irán. Por ahora esta estrategia no le da demasiado éxito, los que se inclinan por la derecha sencillamente prefieren a Netaniahu. Su principal rival en Kadima, Tzipi Livni, es más popular que él tanto dentro como fuera del partido. La principal ventaja de Mofaz es que, mejor organizado que Livni, logró que muchos de sus seguidores se anotaran al partido y obtuvieran el derecho a voto en la internas, incluidos los miembros de los gremios del transporte, que se sumaron a Kadima en forma masiva. Según las encuestas Livni le saca ventaja a Mofaz, pero Mofaz aún guarda buenas chances.

martes, 26 de agosto de 2008

Candidatos a reemplazar a Ólmert: Tzipi Livni


Tzipi Livni, al igual que Ólmert, debe su actual posición privilegiada en la política israelí a que tuvo la viveza de ser una de los que más apoyó a Ariel Sharon, cuando ambos aún estaban en el partido Likud y Sharón se enfrentaba a una fuerte oposición interna, en contra de su plan de retirada unilateral de Gaza (a pesar de la oposición lo llevó a la práctica en setiembre del 2005). Cuando Sharón se fue del Likud y formó el partido Kadima, Livni quedó como una de las principales figuras del nuevo partido, actualmente ocupa el cargo de Ministra de Relaciones Exteriores.

A diferencia de Ólmert, Livni no quedó manchada ante los ojos de la opinión pública por el fracaso de la Segunda Guerra del Líbano en julio del 2006. Aunque ocupaba un puesto muy alto en el gobierno, no estaba en la cúpula que lideró la Guerra (formada por el Primer Ministro, el Ministro de Defensa, y el Comandante en Jefe del Ejército), se la asocia más que nada con las negociaciones por los términos del alto al fuego establecidos en la resolución 1701 de la ONU. Al publicarse el informe preliminar de la Comisión Winograd en abril del 2007, que critica duramente la dirección de la Guerra, Livni reclamó abiertamente la renuncia de Ólmert. Sin embargo, no tuvo la audacia de seguir hasta las últimas concecuencias, cuando quedó claro que Ólmert no iba a renunciar (la renuncia viene año y medio después por escándalos de corrupción, no por la guerra) , no quiso perder su puesto en el gabinete, hizo las paces con Ólmert y se quedó en su gobierno. Desde entonces no es secreto que Ólmert le guarda rencor, se estima que preferiría verla perder, lo cual a mi entender juega su favor.

Las encuestas dicen que con Livni a la cabeza, Kadima obtendría más mandatos en las posibles elecciones nacionales adelantadas, que las que obtendría con Mofaz como líder. Livni también es la favorita para las internas de Kadima, pero por un margen menor. De todos modos las encuestas en Israel son menos confiables que el pronóstico del tiempo.

A mi Livni personalmente me cae bien. O por lo menos no tan mal como Mofaz, Barak o Netaniahu. Si se adelantan las elecciones y resulta ser la única con posibilidades de arrebatarle el primer puesto que las encuestas pronostican a Netaniahu, tendría que pensar si votarla. Lo que más me molesta de ella, es que votarla significa también votar a su partido. Un partido que aún tiene en sus filas a Ólmert, un Primer Ministro que está siendo investigado por seis casos distintos de corrupción, a Hirshzon, un ex-Ministro de Economía en juicio por robo, a Ramón, un ex-Ministro de Justicia que cumplió condena de trabajo comunitario por acoso sexual y a Tzaji Hanegbi, ex-Ministro de Justicia en juicio por corrupción. Livni intenta publicitarse a sí misma como la defensora de la honestidad y la credibilidad en la política, más de una vez a atacado a Ólmert insinuando que debe retirarse por carecer de tales características, pero al mismo tiempo no dice ni pío contra tantas otras manzanas podridas de ese mismo cajón, e incluso recibe con los brazos abiertos el apoyo político de alguna de ellas. Además, no me olvido que viene del Likud, y aunque hoy sea de las más "palomas" dentro de Kadima, a veces me da la impresión de que su anitguo derechista interior se esfuerza en seguir asomando la cabeza de tanto en tanto.

Proximámente: Candidatos a reemplazar a Ólmert: Shaul Mofaz.

lunes, 25 de agosto de 2008

Candidatos a reemplazar a Ólmert: Introducción

Introducción: ¿coalición de gobierno o elecciones nacionales adelantadas?

A finales del mes pasado Ehud Ólmert anunció que tras las elecciones internas de su partido Kadima, a realizarse el 17 de septiembre, presentará su renuncia como Primer Ministro.

¿Cómo será sustituido el Primer Ministro? Existen dos opciones. Primera opción: sustitución del Primer Ministro sin elecciones generales adelantadas. El que salga electo líder de Kadima mantiene la actual coalición de gobierno o se forma una nueva, gobierna hasta las elecciones regulares en marzo del 2010 (suponiendo que a diferencia de Ólmert, el nuevo sí logre mantenerse en el poder hasta el fin del período sin ser reemplazado a su vez). Una variante menos probable de esta opción: el líder de Kadima no logra formar una coalición de gobierno, en su lugar lo consigue el líder de Avoda o el del Likud. Segunda opción: elecciones anticipadas a fin de año o comienzos del 2009, Ólmert mismo o algún suplente seguirían de Primer Ministro hata entonces.

El próximo líder de Kadima tiene posibilidades de ser confirmado como Primer Ministro en pocas semanas (primera opción). Si no lo logra, sería uno de los principales candidatos a Primer Ministro en unos pocos meses (opción segunda), junto al de Avodá y el del Likud.

Principales candidatos de Kadima:
  • Tzipi Livni. Actual Ministra de Relaciones Exteriores. Según las encuestas, más popular que Mofaz y Barak, menos que Netanyahu.
  • Shaul Mofaz. Anteriormente Comandante en Jefe del Ejército, Ministro de Defensa. Actual Ministro de Transporte. Menos popular que Livni dentro y fuera de Kadima, pero sus partidarios están mejor organizados, tiene posibilidades en las internas de Kadima, no tantas en las nacionales.
Candidato de Avodá:
  • Ehud Barak. Primer Ministro 1999 - 2001. Actual Ministro de Defensa. Teme perder ante Netaniahu y quedar fuera del gobierno. Prefiere que Ólmert sea reemplazado por otro de Kadima sin que se adelanten las elecciones.
Candidato del Likud:
  • Benjamín Netaniahu. Primer Ministro 1996 - 1999. Actual líder de la oposición parlamentaria. El favorito según las encuestas en caso de elecciones nacionales adelantadas.