Si Jesús viviera en nuestros días y decidiera darse otra vuelta por la zona del Mar de la Galilea, también llamado Lago Kineret, podría llegar mucho más lejos sin necesidad de mojarse las sandalias caminando sobre las aguas. Tras cinco años de sequía el nivel del lago sigue descendiendo y ya ha alcanzado una altura extremadamente baja. Todo esto no tendría la mayor importancia, hoy por hoy ya no hay aspirantes al puesto de Mesías que se dediquen a la reproducción milagrosa de los pescados del Kineret. Pero sucede que el Kineret es también la mayor fuente de agua potable de Israel, en un país donde más de la mitad del territorio es desértico los altibajos del Kineret son un asunto de interés público. Tanto es así, que en las noticias cada vez que llueve publican cuantos milímetros sube el Kineret (si es que sube), como parte del informe meteorológico diario.
La Administración de Aguas (Reshut Hamaim), ha decidido emprender una campaña mediática que insta a la población a reducir el gasto doméstico de agua:
Traducción:
"Israel se está secando. Y no sólo Israel, ocurre también en Australia, ocurre también en España, en California, ocurre en todo el mundo, el mundo se está secando, nosotros nos estamos secando. Y no es sólo un año de sequía, incluso si viene un invierno lluvioso no va a alcanzar, porque Israel se está secando, y no tenemos, sencillamente no tenemos agua para desperdiciar."
La publicidad esta muy bien lograda, consigue trasnmitir la senzación de alarma y urgencia. A mi me rechina eso de que nombren a California junto a España y Australia, como si fuera un país más, me recuerda al juego en el que hay que indicar cual es la palabra que no se corresponde con las demás dentro de un mismo conjunto. No sé si realmente habrá problemas de sequía en todos esos lugares, seguro que no tan graves como en Israel. Supongo que sencillamente eligieron tres lugares que los israelíes suelen imaginar como zonas idílicas. Y aunque no sea del todo preciso, es cierto que existe el problema del calentamiento global que va mucho más allá de Israel. De cualquier modo, esta publicidad no me provoca ir corriendo a comprobar si he dejado el grifo abierto por error, más bien me hace preguntarme por qué la Administración de Aguas no canaliza sus esfuerzos a la construcción de plantas desalinizadoras que aprovechen las inagotables aguas del Mediterráneo.
Todas mis dudas quedan inmediatamente disipadas ante el post publicitario más reciente de la campaña. Ahora ya no sólo me lo dice la mujer bonita de la cara seria, me lo dicen varias celebridades locales, actores, actrices, cantes y también la mundialmente famosa Bar Rafeli:
No me voy a molestar en traducirlo entero, basta que sepan que Bar lo dice: el Kineret corre peligro de secarse, hay que reducir el consumo de agua en casa por todos los medios posibles. Como ya había anunciado antes, Bar cuenta con mi obediencia incondicional. A partir de hoy no me baño, no me lavo los dientes y no vuelvo a hacer bajar el agua por el inodoro.
EL SHOW (perdón, el Plan) DE LA PAZ
Hace 6 años
