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miércoles, 19 de diciembre de 2012

Narrativas y mentiras

No hay artículo o libro por completo que sea, que pueda abarcar todos los datos de un hecho histórico o todos los hechos de un conflicto. Siempre van a quedar datos y hechos sin contar, siempre hay algunos que se cuentan en mayor detalle y otros en menos, a unos se les da más importancia y a otros menos. Cuando se trata de un conflicto es casi inevitable que la selección de cuáles hechos abarcar y cómo, acaben favoreciendo a un bando u otro. Así surge lo que se denomina narrativa, la Historia contada desde un punto de vista. Por supuesto, el efecto se acentúa si el narrador adhiere a uno de los bandos, pero tampoco quien intenta ser neutral puede serlo del todo. Si se quiere entender a fondo un conflicto hay que conocer sus diferentes narrativas. Porque cada narrativa por separado es una verdad a medias.

Un buen ejemplo es la Guerra del 48. La narrativa palestina hace énfasis en masacres y expulsiones de árabes a manos de judíos, mientras que ignora, minimiza o justifica las matanzas y expulsiones de judíos a manos de árabes. La narrativa sionista hace lo opuesto. Sería mucho más fácil resolver el conflicto si cada uno hiciera el esfuerzo por comprender la narrativa contraria. Sin necesidad de estar de acuerdo con su interpretación de la Historia, pero al menos intentar ponerse por un momento en los zapatos del otro.

Me parece bien que cada cual cuente la Historia desde su punto de vista, como decía: es inevitable. Pero no hay que perder de vista la clara línea que separa a la narrativa legítima de la mentira a secas. Una cosa es no enfatizar un hecho incómodo y otra distinta sostener que nunca ocurrió, una cosa es resaltar hechos que den buena imagen a tu bando y otra distinta invertarse hechos que nunca sucedieron. La narrativa deja de ser una interpretación discutible para convertirse en una mera patraña, cuando el narrador cae en el negacionismo o la falsificación. Lamentablemente hay demasiados anti-israelíes dedicados a este tipo de embuste, desde comentaristas anónimos en redes sociales, hasta el embajador palestino oficial en España. Quiero creer que no le hacen ningún favor a la causa palestina con mentiras tan evidentes.

Ejemplos:
  • El pueblo palestino existe desde tiempos bíblicos.
  • Los actuales palestinos descienden de los filisteos.
  • Los actuales judíos no tienen ninguan relación con los antiguos israelitas.
  • Jerusalén es la capital histórica de los palestinos.
  • Los judíos no tienen ninguna relación histórica con el Monte del Templo ni el Muro de los Lamentos.
  • Y mi favorito, el absurdo que gustan repetir cada año cuando se acerca la Navidad: Jesús de Nazaret era palestino.
Si te cruzas con alguien que emite cualquiera de esos disparates puedes dar por sentado que no tiene ni puta idea, o peor aún: miente a gusto.

Tal vez dedique futuros posts a refutar o ridiculizar algunos de dichos ejemplos y otros del mismo estilo.

viernes, 3 de febrero de 2012

No hay rey en Israel

Recomiendo efusivamente el libro (en hebreo) de Anita Shapira, "Anu Majrizim bezot", donde recoge 60 discursos selectos de la historia de Israel. Hay varios discursos realmente fascinantes por su contenido historiográfico, como las versiones opuestas de Ben Gurion y Beguin sobre el hundimiento del Altalena en 1948. Otros sobresalen por su fuerte contenido emocional, como las palabras de Dalia Rabin en homenaje a su abuelo asesinado, Isaac Rabin, en el día de su entierro, noviembre de 1995.

El discurso de David Grossman en noviembre del 2006, en el acto por el onceavo aniversario del asesinato de Rabin, resalta por las dos cosas. Grossman expresó mejor que nadie el momento de crisis que estaba viviendo la sociedad israelí en su conjunto, tras el paupérrimo desempeño de la cúpula política y militar en la Segunda Guerra del Libano. Aunque Grossman no se centra en ello, el texto refleja no sólo el bajón nacional, sino también su terrible desgracia particular, la muerte de su hijo en esa misma guerra.

Releyendo hace poco el discurso hubo dos fragmentos que me llamaron la atención. El primero por su contenido tan actual y vigente cerca de 6 años después de ser pronunciado. David Grossman se refería a Ehud Olmert y su gobierno, pero se puede aplicar casi palabra por palabra al de Bibi Netanyahu:

...actualmente "no hay rey en Israel", es decir, nuestros jefes, políticos y militares, están vacíos. Y no hablo ahora de sus evidentes negligencias durante la guerra, ni de los grandes y pequeños casos de corrupción. Hablo de que las personas que hoy gobiernan Israel no son capaces de integrar los aspectos saludables, revitalizantes y fértiles de la identidad israelí, esos elementos de la memoria histórica que podrían dar fuerza e ilusión y que darían algún significado a la lucha agotadora y desesperante por la supervivencia.

Nuestros líderes se caracterizan por el miedo y la intimidación, por el guiño del negocio sucio, por el mercadeo de todo lo que más apreciamos. No son realmente líderes, y, desde luego, no son los líderes que necesitamos en una situación tan complicada y carente de rumbo como la nuestra. A veces, parece que lo que realmente les importa ocupa el minúsculo espacio entre dos titulares de periódico o entre dos investigaciones del fiscal general del Estado. Quiénes nos gobiernan -no todos, por supuesto, pero sí la mayoría- se muestran asustados, reticentes, inquietos. Resulta ridículo pensar que de ellos surja alguna visión o idea original, osada, de altas miras. [...]

El segundo me llamó la atención por su carácter premonitorio. Olmert hizo en el 2008 lo que Grossman le reclamaba en el 2006:

Acérquese a los palestinos, señor Olmert, deje de buscar todo el rato razones para no hablar con ellos. Usted renunció a un repliegue unilateral, e hizo bien. Pero ahora no deje un espacio vacío, porque enseguida se llenará de violencia y destrucción. Hable con ellos. Ofrézcales una propuesta que puedan aceptar los palestinos moderados, que son muchos más de los que nos muestran los medios de comunicación. Presénteles una propuesta así y que ellos decidan si aceptan o si prefieren seguir siendo rehenes del islamismo fanático. Vaya a ellos con el plan más osado que Israel pueda plantear, un plan con todo lo que Israel puede ofrecer.

Lamentablemente ni siquiera "el plan más osado que Israel pueda plantear, un plan con todo lo que Israel puede ofrecer" sirvió de nada. Ante la negativa de los palestinos, incluyendo a los "moderados", de llegar a cualquier tipo de compromiso. Siguen igual que en 1947, jugando al todo o nada.

lunes, 18 de abril de 2011

Esclavo fui

¿Ocurrió realmente el Éxodo de Egipto como lo relata la Torá o se trata de un mito?
No hay otro caso de una migración masiva que haya dejado un registro literario tan detallado pero sin hallazgos arqueológicos que lo respalden. Hay quien suele argüir que en el desierto los restos son imposibles de encontrar, las dunas de arena todo lo esconden. Sin embargo sí se han encontrado restos de culturas nómades varias. Pero los intensivos esfuerzos israelíes por desenterrar nuestra historia de las arenas del Sinaí, mientras la península estuvo en nuestras manos (1967-1979), no arrojaron resultados. Lo que sigue lo escribo a partir del supuesto de que todo aconteció palabra por palabra tal como se lo dictó Dios a Moisés.

¿Cuándo ocurrió?
En la Estela de Merenptah un documento tallado en piedra de hace 3200 años, el faraón se vanagloria de sus victorias militares: Israel está derribado y yermo, no tiene semilla. Es el documento más antiguo hallado que nombra a Israel (loas copias más antiguas conservadas de partes del Tanaj, tienen "solamente" 2000 años: los Rollos del Mar Muerto). Se puede suponer entonces que el Éxodo ocurrió durante el reinado de Merenptah. Aunque si los israelitas ya estaban en Canaán, quizás se hayan escapado en el período anterior, durante el reinado de Ramsés II. Sólo que Ramsés II fue uno de los faraones más poderosos, ¿justo a él se le escaparon con éxito una pandilla de esclavos?
En cualquier caso, Canaán estaba bajo dominio egipcio, los hebreos huimos de una zona de Egipto para llegar hasta otra zona (más periférica) de Egipto. Los faraones mantuvieron posesiones en Eretz Israel por lo menos hasta el reinado de Salomón, quien recibió como presente de bodas del faraón la ciudad de Guezer, cuyos restos se hayan en el valle de Ayalón, media hora en auto al oeste de Jerusalén.

¿Dónde ocurrió?
Las pirámides no las construimos los hebreos. Los hebreos construimos las ciudades de Pitom y Ramsés en Eretz Goshen, allí no hay pirámides. Cuando nuestros ancestros llegaron a Egipto las pirámides ya eran una antigüedad.
Tampoco cruzamos el que hoy llamamos Iam Suf (Mar Rojo). Tiene 2800 metros de profundidad. Cruzarlo sin agua significaría bajar esa altura y volverla a escalar en subida en la otra orilla. Abrir las aguas no es nada, convertir a todo un pueblo de esclavos en alpinistas, incluyendo a las mujeres con niños a cuestas, eso sí que sería un milagro. El Mar Rojo fue identificado con el Iam Suf bíblico por los cruzados en el Siglo XII, con más imaginación que ciencia. Hay un sinfín de teorías sobre el recorrido realizado desde Eretz Goshen hasta Kadesh-Barnea al sur de Canaán, pero ninguna certeza.

Así parece fácil.

¿Y qué importa?
Es interesante. Pero lo principal no es si ocurrió realmente, cuándo, cómo y por dónde. Lo que importa es el mensaje: recordar nuestro origen humilde, nuestra obligación moral hacia los débiles y los extranjeros, las amenazas de opresión de los faraones que aún acechan. "En cada generación, el individuo debe verse a sí mismo, como si él personalmente hubiera salido de Egipto".

¡Jag sameaj! ¡Felices pascuas!

miércoles, 12 de enero de 2011

El gran reloj de arena


Lo que se ve en la foto parece un cráter. Pero no lo es. Es un majtesh. La palabra proviene del hebreo, no existe un nombre que domine este fenómeno en otros idiomas, los geólogos que lo describen en otras lenguas adoptan el término hebreo. Hay muy pocos en el mundo, sólo en el desierto del Neguev (Israel), en la península del Sinaí (Egipto) y en Jordania. Ni siquiera tienen un nombre en árabe, los beduinos del Neguev los llaman "wadi", que significa valle. Majtesh significa literalmente "mortero", no el arma, sino el recipiente que se utiliza para moler grano. A los exploradores judíos que descubrieron el Majtesh Hakatán (pequeño majtesh) por casualidad en 1942, les recordó la forma de los morteros que los beduinos utilizan para moler café, y así lo bautizaron.

Lo que llamamos cráter (si nos atenemos a la nomenclatura geológica), se genera abruptamente como resultado del impacto de un meteorito o de una erupción volcánica. En cambio un majtesh es consecuencia de un proceso de erosión infinitamente más lento. Lo que hoy son los majteshim (plural de majtesh) en eras anteriores estaban llenos de arenisca. Pero en determinado momento, hace cinco millones de años, comenzaron a vaciarse, las aguas de los arroyos que los recorren se fueron llevando de a poco la arena hacia la Falla del Mar Muerto (בקעת ים המלח). En definitiva cada majtesh es un gigantesco reloj de arena natural, todos marcando la misma hora inmemorial. Y nosotros tan pequeños, viviendo nuestras vidas tan cortas, sumergidos en un ínfimo conflicto de apenas un siglo, apenas unos granos de arena, admirándolo desde el borde del precipicio.

En realidad aquellos exploradores judíos de los años cuarenta no fueron los primeros en descubrir los majteshim. Los británicos ya sabían de su existencia pero no los señalaban en los mapas porque creían que allí había petróleo y pensaban explotarlo. Incluso comenzaron a colocar vías de tren en dirección al Majesh Ramón con ese fin. También los conocían los romanos, que tenían un puesto de guardia cerca del Majtesh Hagadol del que aún se pueden ver unas pocas ruinas, quizás estaban allí para proteger alguna antigua ruta romana. Probablemente los conocieran los otros tantos pueblos que pasaron por la zona en los últimos seis o siete mil años. Pero no fue sino hasta el moderno Estado de Israel (o en sus vísperas), que estos recibieron el nombre por el cuál se los conoce hoy en día, se convirtieron en objeto de investigación y en sitios de atracción turística. Como diría Umberto Eco, de la rosa sólo nos queda el nombre.

Si están de camino a Eilat vale la pena hacer una parada en alguno de los majteshim para contemplar una vista tan magnífica como extraordinaria. A mí el que más me gusta es el "pequeño" que permite ver de un solo golpe la forma de mortero o de mitad vacía de reloj de arena. Los tres más conocidos y accesibles desde las rutas son el ya mencionado Majtesh Hakatán (el pequeño: 5 a 7 kilómetros de diámetro), Majtesh Hagadol (el grande: 14 kilómetros de largo) y Majtesh Ramón (el extra-extra large: 40 kilómetros de largo).


Más fotos de los majteshim aquí.

sábado, 22 de mayo de 2010

Israel creó al pueblo palestino

“¿Cómo es que el 4 de junio de 1967 yo era jordano y durante la noche me convertí en palestino?” - Walid Shoebat

Como lo define Benedict Anderson, toda nación es una "comunidad imaginaria". Ningún individuo conoce personalmente más que a una pequeña parte de los miembros de su nación, su conexión con el resto es psicológica y social. Imaginaria en el sentido positivo, no quiere decir que sea falsa, alucinada, engañosa o inválida, la imaginación es una herramienta que utiliza el ser humano para unirse en sociedad y suplir sus necesidades.

¿Cuándo empezamos los israelitas a imaginarnos a nosotros mismos como pueblo o nación? Según la tradición nuestro patriarca Abraham llegó a la zona hace 4.000 años, pero nos constituimos en un pueblo propiamente dicho, el día que Moisés bajó del monte Sinaí con las tablas de la ley hace unos 3.500 años. Reformulo la pregunta: ¿cuándo comenzamos a imaginarnos a Abraham mudándose de Ur a la Tierra de Canaán y a Moisés conduciéndonos por el desierto? No hay cómo saberlo. Según historiadores y arqueólogos el Reino de Israel y el Reino de Judá ya existían hace unos 2.800 años (tengo entendido que no hay evidencias científicas que vayan más lejos), probablemente para entonces nuestra mitología ya se venía desarrollando desde hacía décadas o siglos.

¿Cuándo comenzaron los palestinos a imaginarse a sí mismos como pueblo o nación? Por tratarse de eventos más recientes es más fácil discernir entre historia y mitología y dar una respuesta más precisa: a partir de 1967, o como muy temprano luego de la Guerra del 48. Su caso es quizás opuesto al nuestro, nosotros nos fuimos formando gradualmente hasta imaginarnos un punto de partida concreto en tiempos remotos (Moisés en el Sinaí), ellos primero tuvieron su punto de partida concreto y reciente, luego fueron imaginándose un pasado remoto (orígenes filisteos o jebuseos). Ojo, esos inicios recientes no les quitan validez, de hecho la mayoría de las naciones que existen hoy se formaron en los siglos XIX y XX, en nuestra milenaria antigüedad como nación, los judíos somos la excepción (aunque no la única, los chinos también por ejemplo).

Aquel viejo lema sionista de "un pueblo sin tierra para una tierra sin pueblo" a finales del siglo XIX era cierto, aunque no del todo. En la región de palestina, no había lo que se dice un pueblo, pero sí había pobladores, aunque entonces fueran muy pocos y la región estuviese mayormente deshabitada, como prueban las notas de Mark Twain sobre su viaje a la región y otros testimonios de la época. Nadie anticipó que del enfrentamiento entre los judíos y aquellos pobladores árabes nativos (más los inmigrantes árabes que llegaron durante el Mandato Británico), nacería un nuevo pueblo. El pueblo palestino surgió como efecto colateral del sionismo, fue su oposición a los judíos que los unió hasta darles cohesión y despertarles una conciencia nacional.

Golda Meir dijo la verdad al expresar que no había existido un pueblo palestino, refiriéndose claramente al período anterior a la creación del Estado de Israel, nótese que no negaba explícitamente que sí existía un pueblo palestino para 1969, fecha en la que pronunció dichas declaraciones, y eso que en aquel entonces ellos mismos no tenían del todo claro si eran un pueblo aparte, miembros de la nación siria o simplemente de la nación árabe. Pero a estas alturas, quien niegue que hoy en día existe un pueblo palestino, niega fanáticamente la realidad, no sólo que existe: nosotros lo forjamos.

Los palestinos, como pueblo que son, por más que sean un pueblo núbil, tienen el derecho y (más importante aún) la necesidad de la autodeterminación, al igual que el pueblo judío. Pero al lado del pueblo judío, no en su lugar. Estos dos derechos se pueden y se deben conciliar.


Relacionado: ¡PALESTINA EXISTE!

viernes, 9 de abril de 2010

Harry Potter sepultado en Israel

Para quienes no nos creyeron cuando en pensandoisrael informamos que Harry Potter es parte de una conspiración sionista, aquí les dejo la evidencia. Las siguientes fotografías fueron tomadas en el cementerio militar británico en la ciudad de Ramle, Israel:



Otra curiosidad, me llegó el rumor de que en el cementerio militar británico de Jerusalén descansan los restos del soldado William Shakespeare. Me fui a dar una vuelta por allí y no lo encontré, pero admito que no tuve la paciencia de buscar una por una entre las 2539 tumbas de soldados de la Commonwealth, caídos en los alrededores de Jerusalén luchando contra el ejército turco en la Primera Guerra Mundial. Aunque sí encontré algunas otras celebridades como Private Ryan, J. Bond y Anónimo.


Agradecimiento: a Lady Di, por tomar las fotos y autorizarme a publicarlas.

sábado, 6 de marzo de 2010

Reconocer el Genocidio Armenio

Durante la Primera Guerra Mundial, de 1915 a 1917, los turcos asesinaron a un millón y medio de armenios. Aunque existen varias diferencias, por las dimensiones de la matanza y su sistematización, el Genocidio Armenio es el evento histórico más parecido a la Shoá, por lo que también es conocido como el Holocausto Armenio. Existe un amplio consenso entre los historiadores de que las matanzas no fueron solamente el resultado de luchas étnicas por motivos territoriales, sino que el Imperio Turco Otomano llevó a cabo una deliberada política de exterminio. La actual República de Turquía niega que se haya tratado de un genocidio y amenaza con romper relaciones con cualquier país que reconozca oficialmente el Genocidio Armenio.

El jueves un comité del Congreso de los Estados Unidos aprobó una moción para reconocer el Genocidio Armenio. La moción aún no tiene validez hasta que sea aprobada por el Congreso en su conjunto. Hillary Clinton ha anunciado que la administración Obama hará todo lo que esté a su alcance para que no sea aprobada. Claro, otra actitud digna de un Premio Nobel de la Paz. Decían que no se lo habían dado por los logros que aún no ha obtenido, sino por sus esfuerzos y buenas intenciones. Ya ni eso le va quedando, ¿buenas intenciones un activista negacionista? Entiendo que EEUU tiene sus intereses en la zona y por motivos estratégicos Obama no quiera dañar sus lazos con Ánkara. Pero de ahí a poner todo su empeño en negar el Genocidio Armenio, como da a entender su Ministra de Exteriores, hay un gran trecho. Ahora falta que destituya a Clinton y la reemplace con David Irving. Digo yo, con el debido respeto a la importancia estratégica de Turquía, si Obama resistió las presiones nada menos que de China, se juntó con el Dalai Lama y siguió con la venta de armas a Taiwán, ¿no puede resistir las presiones turcas?

Israel también está en la obligación de reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, es profundamente vergonzoso que el estado del pueblo que sufrió el genocidio más grande de la historia, que destina cantidades de recursos para preservar su memoria y sabe muy bien lo que es lidiar contra el negacionismo, aún no lo haya hecho. Israel se encuentra frente a Turquía en una situación más delicada y precaria que la de EEUU, se trata de uno de los únicos países musulmanes que reconocen a Israel y mantienen relaciones diplomáticas. Desde la Operación Plomo Fundido las relaciones entre ambos países se vienen deteriorando. Si Israel reconoce el Genocidio Armenio en estos momentos, corremos el peligro de que Turquía no sólo cancele las relaciones diplomáticas sino que acabe de alinearse con el eje Irán-Siria-Hezbolá-Hamás. La posible alianza entre un país que ya ha cometido genocidio y lo niega, con otro que niega la Shoá y desarrolla armas nucleares, da miedo. Aún así, Israel tiene que buscar la forma de reconocer el Genocidio Armenio lo antes posible. Nuestro Ministerio de Exteriores ya ha puesto en peligro las relaiciones diplomáticas con Turquía en haras del honor nacional por asuntos de mucha menor envergadura, ya va siendo hora de restaurar en serio ese honor reconociendo la Shoá Armenia.


Véase también:
* Las siete preguntas sobre el Genocidio Armenio
* Reconocimiento del Genocidio Armenio (wikipedia en inglés)

miércoles, 27 de enero de 2010

Área determinada para apátridas

Ese era el eufemismo que las autoridades militares japonesas empleaban para referirse al gueto de Hongkew, en el distrito del mismo nombre. El único gueto judío del mundo que no estaba en manos de los nazis. La idea de recluir a todos los judíos había surgido a raíz de la visita secreta (aunque en Shanghai las únicas cosas secretas eran las que no tenían lugar, todo lo demás acababa por saberse más tarde o temprano) del coronel de las SS Josef Meisinger, el jefe de la Gestapo en Tokio, con el fin de trasladar a las autoridades militares japonesas el resultado de la Conferencia de Wannse, en la que se había aprobado la "solución final" para la "cuestión judía". El plan de Meisinger pasaba por apresar a los judíos cuando estuvieran celebrando el Rosh Hashanah, el día del Nuevo Año judío, embarcarlos en paquebotes, conducirlos hasta alta mar y dejarlos morir de hambre. Otra posibilidad pasaba por llevarlos hasta la isla de Tsungming, un lugar desierto, donde los judíos no tardarían en devorarse los unos a los otros ante la falta de agua y alimentos. A cambio los japoneses recibirían los bienes que incautaran a los detenidos. El gobernador militar de Shanghai congregó entonces a los principales líderes de la comunidad hebrea, a quienes pregunto la razón por la cual los alemanes sentían tanto odio hacia ellos. El Rabi Simon Kalish le dijo al traductor: "Di al gobernador que los alemanes nos odian porque somos orientales." La respuesta de Kalish provocó una leve sonrisa en el militar japonés, que tenía fama de hombre serio. Como consecuencia de aquella reunión, los japoneses se limitaron a encerrar a los judíos "sin patria", es decir, de Alemania y aquellos países que habían quedado bajo su dominio, en un gueto sin alambradas pero bajo un férreo control policial, la llamada "área determinada para apátridas". Un total de veinte mil hombres, mujeres, niños y ancianos. El resto, otros once mil, se libraron de ser recluidos, siempre y cuando no poseyeran pasaportes expedidos por gobiernos hostiles como el británico o el norteamericano. De modo que los cerca de ocho mil judíos "sin patria" que por entonces residían fuera del distrito de Honkew, se vieron forzados a vender sus hogares y negocios a precios irrisorios y a instalarse en el "área determinada para apátridas" antes del 18 de mayo de 1943, fecha límite impuesta por las autoridades japonesas.

El anterior es un fragmento tomado de la novela "El judío de Shanghai" (2008) de Emilio Calderón. Martín Niboli, cónsul de España en Shanghai (personaje ficticio) investiga la misteriosa muerte de Leon Blumenthal, un amigo suyo recluido en el "área determinada para apátridas", y a la par intenta rescatar a su viuda, la hermosa Norah, de quien está perdidamente enamorado y por la cual se había instalado en Shanghai años antes. El libro me pareció interesantísimo, una buena forma de conocer un poquito acerca del Gueto de Shanghai y otras atrocidades cometidas por los japoneses en China durante la Segunda Guerra Mundial, como los experimentos con armas biológicas y la explotación de mujeres como esclavas sexuales para sus soldados. Me gustó, aunque debo decir que los personajes me resultaron poco creíbles, por ejemplo Niboli, tan pero tan bueno que acepta el cargo de cónsul a pesar de ser secretamente anti-franquista, para poder ayudar a los republicanos prófugos, como si no le alcanzara con ayudar a los pobres proporcionándoles servicios médicos casi gratuitos y rehabilitar a una esclava sexual. Así no sorprende que se le oponga el temible y malvado coronel Fukuda, casi tan malo como el talibán de Cometas en el cielo. En fin, una recomendable novela histórica, con todo lo que se le puede pedir al género: amor, guerra, intrigas, misterio, espionaje, Mao Tse Tung, y un insuperablemente exótico revoltijo humano que incluye judíos, chinos y japoneses.


Relacionado:
* 27 de enero: Día Internacional de Conmemoración de las Víctimas del Holocausto
* The Fugu Plan

jueves, 21 de enero de 2010

Si hay paraíso

"Si hay paraíso" (אם יש גן עדן) es una novela del escritor israelí Ron Leshem publicada en el 2005. La novela relata la retirada de las Fuerzas de Defensa de Israel del sur del Líbano en el año 2000, desde la perspectiva de Liraz Liberti (alias Erez), un joven comandante a cargo de un pequeño equipo de combatientes que sirven en Beaufort, una antigua fortificación cruzada. Aún no hay traducción al español, la traducción al inglés lleva el título "Beaufort", igual que la película israelí basada en el libro y nominada al Oscar como mejor película extranjera en el 2007. El título original también hace referencia al lugar en el que transcurre la mayor parte del argumento, al llegar por primera vez, el comandante del puesto saluda a Erez: "Bienvenido a Beufort, si hay un paraíso así es como se ve, si hay un infierno así es como se siente", señalando el contraste entre la belleza natural y la aparente tranquilidad pastoril de la zona, con la intensa y exigente vivencia militar.

En Israel el libro es muy pero muy popular, más que la película. Cuando el film saltó a la fama, me dije a mí mismo que antes de verlo prefería primero leer el libro. Más tarde un amigo que combatió en la Segunda Guerra del Líbano (2006) me lo recomendó, afirmando que Leshem transmite fielmente la experiencia del soldado combatiente. De eso se trata, más que en los hechos históricos (que tampoco deja de lado), la novela se centra en el soldado, sus miedos, sus deseos, fantasías, frustraciones y traumas. La relación con la familia y la novia que se preocupan desde la distancia pero no pueden comprender por lo que está pasando, los lazos con los compañeros, los superiores y los soldados bajo su mando, y con el enemigo casi abstracto que ataca desde la distancia y siembra explosivos en las rutas de acceso, pero no da la cara. El agotamiento y el frenesí que acompañan a cada misión, el estado de alerta permanente, la cercanía de la muerte. Los cuestionamientos acerca de lo absurdo de la guerra y la necesidad de reprimirlos para poder seguir adelante.

Me gustó, está bien redactada y por momentos es atrapante, pero también me decepcionó un poco, no logré compenetrarme con el personaje. Erez está tan "envenenado" (מורעל, sleng militar que significa estar exageradamente entusiasmado con el ejército), que en cierto momento rompe su noviazgo de seis años para concentrarse exclusivamente en su misión. No siento gran simpatía por él, aunque tampoco me provoca un fuerte rechazo, y una novela escrita en primera persona cuyo narrador no me conmueve de una u otra forma, para mí no es la gran cosa.


Contexto histórico:
En 1982 comenzó la Operación Paz para la Galilea o Primera Guerra del Líbano, una ofensiva israelí en territorio libanés con el objetivo de frenar los ataques de grupos terroristas palestinos desde el Líbano al norte de Israel. La guerra se extendió por tres años, hasta que Israel se retiró de casi todo el territorio en 1985. Sin embargo, Israel mantuvo una "Franja de Seguridad" de varios kilómetros de profundidad en el sur del Líbano, que debía impedir a Hezbolá alcanzar los pueblos y ciudades del norte de Israel. Ante el elevado número de soldados muertos en la Franja de Seguridad, durante los años noventa surgieron grupos de protesta que cuestionaban la necesidad y la efectividad de la presencia israelí en el Líbano, exigiendo la retirada total. En 1997 ocurrió la "Catástrofe de los Helicópteros" (אסון המסוקים), dos helicópteros que transportaban tropas chocaron entre si causando la muerte de decenas de soldados. A partir de entonces, las protestas cobraron fuerza y la opinión pública israelí se fue volcando a favor de la retirada. En 1999 Ehud Barak, electo Primer Ministro, anunció que Israel se retiraría del Líbano al año siguiente.

Sinopsis de la película:



Post relacionado:
* Trampa 21

sábado, 5 de diciembre de 2009

España-Israel: Historia de unas relaciones secretas

Terminé de leerme el libro de José Antonio Lisbona: España-Israel: Historia de unas relaciones secretas. Aquí les dejo algunos apuntes:

En1948 tras la declaración de Independencia Israel solicitó el reconocimiento a todos los países menos a dos: Alemania y España. En 1949 Israel rechazó las gestiones del gobierno español para establecer relaciones entre ambos países. Las autoridades israelíes veían a Franco como a un aliado de Hitler, un miembro del eje fascista. A pesar de la neutralidad de España durante la Segunda Guerra Mundial y la ayuda española que permitió a muchos judíos, sobre todo a judíos sefaradíes, huir de los nazis y salvar su vida, Israel no le perdonaba a Franco el apoyo que el Führer le había prestado para llegar al poder. Incluso luego de que se establecieran relaciones con Italia, Alemania, Austria y Japón, las relaciones con España seguían siendo un tabú, mientras que en los otros países los regímenes aliados del Tercer Reich habían sido sustituidos, en España seguía Franco.

En 1952 Israel ya había flexibilizado su postura y sí deseaba el mutuo reconocimiento. Pero para entonces era el gobierno español quién prefería no establecer relaciones. Una muy larga lista de esfuerzos diplomáticos israelíes, fueron un fracaso atrás del otro durante más de 30 años. En ocasiones los gobiernos españoles ofrecieron soluciones intermedias como la apertura de oficinas de representación comercial, pero los israelíes se mantuvieron intransigentes en este punto, sin conformarse con menos del intercambio de embajadas plenas o consulados.

Dos factores principales ofuscaron los intentos de establecer relaciones entre ambos países. Por parte de Israel, el profundo desprecio personal e ideológico de los líderes laboristas hacia Franco. Por parte de España, el interés por mantener buenas relaciones con los países árabes. Si bien en España siempre hubo voces en puestos de alto rango que abogaron por normalizar las relaciones con el estado judío en forma inmediata, la "tradicional amistad hispano-árabe" gestada por Franco, inclinó la balanza en la dirección contraria hasta 10 años después de su muerte. Las ventajas de mantener mejores relaciones con los países árabes que el resto de Europa reportaba importantes beneficios, entre ellos:

  1. El apoyo del bloque árabe a España en las Naciones Unidas y los organismos internacionales. Fundamental sobre todo en el período de Franco, para hacer contrapunto a la hostilidad de varios países occidentales que no reconocían la legitimidad de su régimen, y apoyaban al gobierno de La República en el exilio.
  2. Evitar que peligre la soberanía española en suelo africano. Este punto perdió algo de peso una vez que España se retiró de Marruecos y el Sahara. Pero incluso luego de la retirada española, países como Marruecos y Libia exigían que España se retire también de Ceuta, Melilla y las Islas Canarias. Cuando Gaddafi hablaba de expulsar a los invasores del territorio árabe, se refería a Israel y España indistintamente. Los demás países árabes tendían a simpatizar con los reclamos africanos, pero a cambio del no-reconocimiento de Israel, la Liga Árabe se abstenía de apoyarlos en forma abierta y activa.
  3. Petróleo. Incluso durante la crisis de finales de los setenta y comienzos de los ochenta, España podía estar tranquila que los suministros de petróleo no se verían afectados.

De todos modos, España e Israel siguieron manteniendo contactos de bajo perfil por otros canales, incluyendo la colaboración de los servicios de inteligencia de ambos países. En 1972 España colaboró con el Mossad para ayudar a 3.000 judíos a huir de Marruecos a Israel, facilitando pasaportes españoles a los oficiales israelíes y garantizando el permiso para anclar en la costa española a las embarcaciones en que se llevó a cabo el operativo. Años más tarde ayudaron a huir a los judíos del Líbano. En contrapartida, en los años setenta las autoridades de seguridad en Madrid establecieron un acuerdo tácito con las organizaciones terroristas palestinas, por las que éstas se comprometían a no cometer actos violentos en suelo español, a cambio de permitirles refugio, libertad de movimiento y residencia. Hasta principios de los ochenta, España fue un lugar de paso antes o después de cometer atentados terroristas en países europeos.

En 1979 un representante español emitió un discurso en la ONU que, por primera vez, admitía explícitamente el derecho a la existencia del Estado de Israel. El paso vino a hacer contrapeso a la fotografía del efusivo recibimiento del Presidente Adolfo Suarez a Yasser Arafat, brindándole todos los honores de un jefe de estado, que causó malestar en Europa y EEUU, donde Arafat era considerado un terrorista. El hecho de que al mismo tiempo, la OLP capacitaba a miembros de ETA en sus campamentos de entrenamiento en el Líbano, no empañó la visita ni perjudicó en forma considerable las posteriores relaciones entre España y la OLP.

Para 1982 el gobierno del socialista Felipe González ya tenía decidido normalizar las relaciones con Israel, sólo quedaba esperar al "momento oportuno", es decir, la coyuntura que permita dar el paso sin irritar demasiado a los árabes. Dos acciones israelíes contribuyeron a postergar ese momento, la invasión al Líbano en 1982 y el ataque aéreo a la sede de la OLP en Túnez en 1984. Por varios motivos la entrada de España a la Comunidad Económica Europea en enero de 1986 fue aprovechada como el dichoso momento, a modo de compensación España dio a entender a la OLP y a los países árabes, que se convertiría en el embajador de la causa palestina ante el organismo europeo. El 17 de enero de 1986 por fin se declaró oficialmente el establecimiento de las relaciones entre ambos países, durante una ceremonia celebrada en La Haya. Parece increíble que a Israel le haya tomado menos tiempo establecer relaciones con Egipto, un país contra el que había combatido en cuatro guerras. Mientras que Anwar Al-Sadat viajó a Jerusalén y pronunció su discurso ante la knesset en 1977, Don Juan Carlos de Borbón - quien aún ostenta el título de Rey de Jerusalén - no pudo realizar ese mismo gesto sino hasta 1993.


Nota: el libro de Lisbona tiene unas 400 páginas, este post de dos páginas no pretende ser un resumen completo y representativo, queda afuera mucha información interesante. Para el que le interese profundizar se recomienda leer el libro. Aunque contiene una larguísima lista de nombres y acontecimientos, su lectura se me hizo bastante amena. No tenía pensado leerlo, pero me lo recomendó el chef.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Si Rabin estuviera vivo

El jueves según el calendario hebreo se cumplieron 14 años del asesinato del Primer Ministro y Ministro de Defensa¹ Isaac Rabin, y se llevó a cabo el acto conmemorativo oficial en el cementerio de Har Hertzel en Jerusalén. Para ayer a la noche estaba programado (se postergó por la lluvia) el ya tradicional acto frente a la intendencia de Tel Aviv en la Plaza Reyes de Israel, dónde ocurrió el asesinato, rebautizada desde entonces como Plaza Rabin. Allí, el 12 de jeshván de 5756, 4 de noviembre de 1995, al finalizar la multitudinaria manifestación de apoyo al proceso de paz, dos balazos mataron al hombre y dieron vida al mito.

En estas fechas de duelo y reflexión cabe volver a plantearse varias interrogantes, y entre ellas: qué hubiera ocurrido entre israelíes y palestinos si Isaac Rabin siguiera con vida. Nunca sabremos la respuesta, lo que pasó pasó, no es posible resucitarlo y comprobarla. Aún así quiero aprovechar la pregunta para analizar un poco la figura de Isaac Rabin y la dinámica del conflicto.

Hay quienes creen que si Rabin no hubiera sido asesinado, ya habríamos alcanzado un tratado de paz que habría puesto el punto final a todas las disputas, se habría establecido el estado palestino, y al este del río Jordán todos viviríamos felices y comeríamos perdices (con humus). Las trabas que surgieron tras su muerte no habrían surgido, y en el caso de que sí surgieran, San Isaac obraría milagros y las sortearía sin que se derrame una sola gota de sangre. Como si todo el peso y toda la responsabilidad por la violencia en Israel y Medio Oriente, recayeran únicamente sobre aquel que ocupe el puesto de Primer Ministro de Israel.

Me llaman la atención los elogios que recibe después de muerto, por parte de quienes condenan absolutamente toda acción militar israelí, quien en vida fuera uno de los más grandes generales que hayan pasado por el ejército de Israel. El Jefe de Estado Mayor durante la Guerra de los Seis Días, quien comandó a las tropas que conquistaron Gaza, Cisjordania, Jerusalén Este, los altos del Golán y la Península del Sinaí en 1967. El Ministro de Defensa que al comenzar la Primera Intifada en 1987, dio la orden de reprimirla quebrando huesos.

Famosa fotografía de Moshé Dayán, Isaac Rabin
y Uzi Narkiss entrando en Jerusalén. Junio de 1967.


En aquella trágica tarde de sábado dijo Rabin en su inolvidable discurso:

"Fui un militar durante 27 años, he librado guerras cuando no había la posibilidad de lograr la paz. Creo que hoy existe una opción para la paz, una oportunidad única que debemos aprovechar para quienes están aquí hoy y para quienes no lo están - y ellos son muchos. Siempre he creído que la mayoría del pueblo quiere la paz y quiere darle una oportunidad a la paz."

Esas palabras denotan un intenso cambio de rumbo. Pero nótese que el cambio no comienza desde la persona, sino a partir de las circunstancias, de la "opción" que antes no existía. Según esta retórica es la "opción" la que cambia a la persona y no a la inversa, él ya creía en la paz desde siempre, sólo faltaba que se presentara la "oportunidad única". En definitiva, seguimos hablando de un mismo individuo, Isaac Rabin de 1995 era el mismo que Isaac Rabin de 1987. La pregunta es entonces, qué hubiera hecho frente a las circunstancias cambiantes. Ante los posteriores ataques desde Gaza, Cisjordania y el Líbano, ¿habría actuado sin recurrir a la violencia? No lo creo. Algún devoto de San Rabin me responderá que buena parte de esos ataques ni siquiera habrían ocurrido. ¿Acaso Rabin se habría escurrido del callejón sin salida al que llegó más tarde Ehud Barak con Yasser Arafat? Lo dudo. Me parece más verosímil decir que si Rabin estuviera vivo hoy, se redactarían informes acusándolo de crímenes de guerra y muchos de quienes lo idolatran exigirían ver su cabeza colgada en La Haya.

"Eifo ieshnam od anashim quemó ha-ish ha-hú". "Dónde hay otros hombres como aquel hombre", pregunta la letra de una de las canciones que es costumbre cantar en los actos de recuerdo a Rabin. No sé dónde hay otros hombres "ka-aravot ha-bojiot", "como los sauces llorones", pero militares israelíes dedicados a la política y partidarios de buscar un acuerdo de paz con los palestinos, los hay al por mayor. Ya teníamos otro Primer Ministro con ese mismo perfil menos de cuatro años después del asesinato, Ehud Barak de 1999. Tampoco se han agotado los hombres como Arafat 2000, políticos ladrones más ocupados en amasar fortunas personales que en asegurar el bienestar de su pueblo, siempre prontos para retornar al camino del terrorismo.

Les dejó aquí el video de la canción interpretada por Shlomo Artzi en la Plaza Rabin:


Isaac Rabin, de 1922 a 1995, ihié zijró baruj, que su recuerdo sea bendito.


¹. Ocupaba ambos cargos en simultáneo, igual que David Ben-Gurión.

domingo, 28 de junio de 2009

El Momento Altalena


Hace una semana se cumplieron 61 años del "Caso Altalena". Altalena era el nombre de un barco del Irgún (grupo paramilitar judío dirigido por Menajem Beguin), que llevaba 930 combatientes y un cargamento de armas destinadas a ser usadas contra los ejércitos árabes durante la Guerra del '48. El 21 de junio del 1948 el barco fue bombardeado por las recién formadas Fuerzas de Defensa de Israel, por orden del Primer Ministro del gobierno provisorio, David Ben-Gurión.

Hasta el día de hoy el bombardeo del Altalena es un tema polémico, según a quién se le pregunte se obtendrá una versión distinta de lo ocurrido. Una muestra de ello es este memorial en la rambla de Tel Aviv, frente a la orilla a la que la nave se acercaba para desembarcar. Según lo que el monumento lleva escrito en hebreo¹, la orden de bombardear el barco se debió a una diferencia de opiniones entre el gobierno de Israel y la comandancia del Irgún sobre la destinación de una pequeña parte de las armas a un regimiento del Irgún. Luego aparecen los nombres de los 16 combatientes del Irgún que murieron en el ataque y ni una sola palabra sobre los 3 soldados de las FDI que murieron en aquel mismo enfrentamiento.

La negativa de Menajem Beguin de desmantelar el Irgún y entregarle las armas a las FDI, para Ben-Gurión no fue una simple "diferencia de opiniones", sino un acto de sublevación contra la autoridad de su gobierno. Parece increíble que en medio de una guerra contra numerosos enemigos comunes, unidos bajo el objetivo de borrar del mapa al recién nacido Estado de Israel, Ben-Gurión tuviera la osadía de abrir un frente interno contra quien podría haber sido un aliado bien armado, arriesgándose a desatar una guerra civil entre judíos en paralelo a la guerra contra los árabes. No hubo guerra civil entre judíos, Menajem Beguin en su histórico discurso transmitido por radio conocido como "el discurso de las lágrimas", exhortó a sus hombres a no tomar represalias contra las FDI para evitar la guerra entre hermanos.

Yo soy de los que cree que Ben-Gurión tomó la decisión correcta. Miró dos pasos hacia adelante y entendió con una clarividencia asombrosa que no alcanza con derrotar al enemigo, que para erigir un estado realmente soberano no se puede permitir la presencia de grupos armados independientes, grupos paramilitares que se rijan por su propia ley y amenacen con desconocer a la autoridad central a cada "diferencia de opinión", amparándose en el poder que les otorgan sus armas.

¿Qué hubiera pasado si Yasser Arafat hubiera aprovechado su "Momento Altalena" cuando todavía existía la oportunidad? ¿Qué hubiera pasado si hubiera atacado al Hamás y la Jihad Islámica con la misma determinación con que Ben-Gurión atacó al Irgún? Quizás hubiera logrado arrancar el problema de raíz y hoy las cosas estarían mejor tanto para los israelíes como para los palestinos. No sé si ya se habrían concretado las aspiraciones palestinas a un estado propio, pero me imagino que las posibilidades serían más reales que las actuales, puesto que los palestinos no estarían divididos en dos gobiernos de facto y dos grupos armados que se siguen bañando a tiros entre sí. O puede que no hubiera conseguido nada, entre otros motivos porque en el Hamás nunca hubo un líder que le pidiera a su gente que se refrene como lo hizo Beguin con el Irgún. Yasser Arafat tenía por libro de cabecera a "La Rebelión", escrito por Menajem Beguin sobre su lucha contra los británicos, es una lástima que en lugar de aprender de Beguin no haya procurado aprender de Ben-Gurión.


¹ El texto se puede leer con más claridad aquí. La versión en inglés en el mismo monumento es más corta y deja una imagen muy distinta de la misma historia.

martes, 16 de junio de 2009

Coraje y honestidad de ambas partes

En el post anterior comentaba que a pesar de mis objeciones ante el discurso de Netanyahu en Bar Ilán, me pareció muy valiosa la reseña histórica del conflicto palestino-israelí que expuso. Destaca algunos puntos imprescindibles para entender la raíz del conflicto. Me gustó tanto que me tomé la molestia de traducir algunos fragmentos:


En 1947 cuando fue propuesto en la ONU el plan de partición [del territorio del Mandato Británico de Palestina], en un estado judío y un estado árabe, el mundo árabe en su totalidad rechazó la resolución, mientras que la población judía la recibió con danzas de alegría. El rechazo árabe era contra un estado judío, fueran cuales fueran sus fronteras.


Quien piensa que la hostilidad continua hacia Israel es el resultado de nuestra presencia en Gaza y Cisjordania, confunde causa con consecuencia. Los ataques hacia nosotros empezaron en los años veinte del siglo pasado, se transformaron en un ataque masivo en 1948 tras la Declaración de Independencia, continuaron con los ataques de los fedayines en los años cincuenta y llegaron a su cima en 1967, en vísperas de la Guerra de los Seis Días, con el intento de atar un lazo asfixiante al rededor del cuello de Israel [en referencia al bloqueo marítimo por parte de Egipto, y a las movilizaciones de tropas egipcias, sirias y jordanas hacia las fronteras de Israel en todos los frentes]. Todo eso ocurrió a lo largo de casi cincuenta años antes de que ni un solo soldado israelí pusiera pie sobre Judea y Samaria.

Felizmente, Egipto y Jordania salieron de ese círculo de hostilidad. La firma de los tratados de paz trajeron el fin de sus reclamos hacia Israel y el fin del conflicto con ellos, trajeron la paz. Lamentablemente, ese no es el caso con los palestinos. Cuanto más nos acercamos nosotros a un acuerdo de paz, más se alejan ellos. Vuelven a exponer reclamos incompatibles con el deseo de acabar con el conflicto.

Muchos nos dicen que la retirada es la clave para la paz con los palestinos. Y efectivamente, nos hemos retirado. Pero el hecho es que cada retirada nuestra fue correspondida con grandes olas de atentados suicidas y miles de misiles. Intentamos retiradas acordadas y retiradas unilaterales, retiradas parciales y retiradas completas. En el año 2000
[bajo Ehud Barak] y de nuevo el año pasado [bajo Ehud Ólmert], Israel ofreció una retirada casi completa a cambio del fin del conflicto, ambas veces la oferta fue rechazada. Nos retiramos de la Franja de Gaza hasta el último centímetro, desmantelamos decenas de asentamientos y arrancamos a miles de israelíes de sus casas, y recibimos a cambio una lluvia de misiles sobre nuestras ciudades, nuestros poblados y nuestros hijos. La afirmación de que la retirada traerá la paz con los palestinos, o al menos la acercará, hasta el día de hoy no ha aprobado la prueba del pasaje de la teoría a la realidad. [...]

Incluso los moderados de entre los palestinos, lamentablemente hasta ahora no están dispuestos a decir las cosas simples: el Estado de Israel es el estado nacional del pueblo judío y seguirá siéndolo. Para que podamos alcanzar la paz, es necesario coraje y honestidad de ambas partes, y no sólo del lado israelí. Es necesario que el liderazgo palestino se levante y diga con sencillez: "Basta de conflicto: reconocemos el derecho del pueblo judío a un estado propio en esta tierra, y viviremos al lado vuestro en una paz verdadera."

Hasta aquí Netanyahu tiene razón, no toda la razón, pero buena parte. El problema es que, como diría Ben Caspit, la paz no se hace con demostraciones de razón sino con demostraciones de generosidad. O como dice el dicho: "a veces más vale ser inteligente que tener la razón". Con dos partes más empeñadas en demostrar que tienen la razón que en buscar una verdadera vía para solucionar el conflicto, no vamos a llegar muy lejos. Lo de "exponer reclamos incompatibles con el deseo de acabar con el conflicto", se aplica a Netanyahu también.

viernes, 15 de mayo de 2009

A quién pertenece Jerusalén

Según me informa google analytics varios internautas han llegado al blog buscando la respuesta a la pregunta que plantea el título de este post. Desde google llegan al post A quién pertenece Tierra Santa, sigo manteniendo lo dicho allí: este tipo de preguntas son secundarias, más que lo futiles debates sobre a quién pertenece legítimamente el territorio en disputa según la historia o la religión, lo que realmente importa es cómo se puede llegar a un arreglo que nos permita vivir en paz y buena vecindad. De todos modos, también es importante conocer este tipo de debates para entender mejor el conflicto. Dentro de una semana, se festeja el Día de Jerusalén, siguiendo el calendario hebreo el próximo viernes se cumplen 42 años de la reunificación de la ciudad. Aprovechando la ocasión, aquí les dejo un breve resumen para los interesados:

1. Estatus político actual y demografía
Actualmente Jerusalén es de facto la capital del Estado de Israel y se encuentra en su totalidad bajo soberanía israelí. Allí se encuentra el parlamento, las residencias oficiales del Primer Ministro y el Presidente, los Ministerios y las principales oficinas públicas, la Suprema Corte de Justicia, etc. Sin embargo, la mayoría de países del mundo no reconocen a Jerusalén como capital de Israel o no admiten el derecho a la soberanía israelí sobre el este de la ciudad, por eso la gran mayoría de las embajadas se encuentran en Tel Aviv y no en Jerusalén. La Autoridad Nacional Palestina reclama el este de la ciudad como capital del futuro estado palestino. Para dificultar una posible futura división, el actual Intendente de Jerusalén, Nir Barkat, sigue promoviendo la construcción de barrios judíos en el este de la ciudad.

Jerusalén es la ciudad más grande del país con más de 750 mil habitantes, aproximadamente un tercio son árabes palestinos y viven en la zona este. Los árabes residentes de Jerusalén tienen derecho a la ciudadanía israelí, pero la mayoría de ellos no la solicitan puesto que hacerlo sería reconocer la soberanía israelí sobre la ciudad, se conforman con el estatus de residentes permanentes que los hace acreedores a derechos como la cobertura médica estatal, pero no al derecho al voto. De entre los habitantes judíos, cerca de la mitad son ultraortodoxos.

2. Historia y relato bíblico
No se sabe con exactitud la antigüedad de la ciudad, pero se estima que tiene más de 3 mil años. Según la Biblia, el Rey David la conquistó y la convirtió en la capital de su reino. Desde entonces, a lo largo de los siglos la ciudad ha pasado de manos como una docena de veces. Estuvo bajo algunos de los grandes imperios de la antigüedad incluyendo a Babilonia, Persia, Macedonia y Roma. Antes de que los romanos la arrasaran en el año 70 d.c estuvo bajo soberanía judía durante dos períodos diferentes. Más adelante la ciudad estuvo bajo dominio árabe y bajo gobierno cruzado. De 1517 a 1917 fue una ciudad periférica del Imperio Turco Otomano. En 1917, durante la Primera Guerra Mundial, la tomaron los británicos y establecieron el Mandato Británico de Palestina.

Según la resolución de la ONU de 1947 el mandato debía dividirse en dos estados, uno judío y uno árabe, Jerusalén no sería para ninguno de los dos y quedaría bajo administración internacional. Los judíos aceptaron la resolución, los árabes no y estalló la guerra. Como resultado de la guerra Jerusalén quedó dividida en dos, la parte occidental queda en manos de Israel y la parte oriental en manos de Jordania. En 1967 durante la Guerra de los Seis Días, Israel conquistó la parte jordana y reunificó la ciudad. En 1980 el parlamento israelí promulgó una ley que anexionó a Jerusalén oriental al resto de Israel, a diferencia de Cisjordania y Gaza que continuaron bajo un régimen de ocupación.

3. Según las religiones
Jerusalén es una ciudad sagrada para el judaísmo, el cristianismo y el islam. Allí Abraham casi sacrficó a su hijo Isaac, Salomón construyó el templo, Jesús fue crucificado y enterrado, Mahoma subió al cielo.

Los judíos solemos alegar que mientras que Jerusalén es la ciudad más sagrada del judaísmo sólo ocupa un tercer lugar para el Islam después de La Meca y Medina. Mientras que Jerusalén figura centenares de veces en el Tanaj (Viejo Testamento o Biblia hebrea), no aparece en el Corán. El Corán nombra a la Mezquita Al-Aqsa (que significa en árabe "la extrema" o "la lejana"), la identificación de Al-Aqsa en Jerusalén es una interpretación posterior. Jerusalén ya era sagrada para el judaísmo siglos antes de que surgieran siquiera el cristianismo y el islam. Durante dos mil años la devoción judía hacia Jerusalén no declinó, hasta el día de hoy los judíos rezan mirando en dirección a Jerusalén (los musulmanes rezan en dirección a La Meca), guardamos luto por la destrucción del templo rompiendo una copa en cada casamiento y dejando una esquina sin terminar en cada casa nueva, etc. A pesar de el exilio y la dispersión, se mantuvo una pequeña comunidad judía en la ciudad, casi ininterrumpidamente durante todo ese tiempo.

Admito que conozco en menor profundidad los argumentos que puedan tener los musulmanes. Sé que resaltan a su favor la ventaja numérica, mientras que Jerusalén es sagrada para sólo 13.5 millones de judíos (estimación de la cantidad actual de judíos en todo el planeta), existen en el mundo más de mil millones de musulmanes.


Post relacionados:
* Brevísimo resumen del conflicto palestino-israelí
* A quién pertenece Tierra Santa

domingo, 19 de abril de 2009

Eduardo Galeano a sol y sombra

Hugo Chavez le regala "Las venas abiertas de América Latina" a Barack Obama e inmediatamente el viejo éxito de escritor uruguayo Eduardo Galeano sale disparado en las listas de ventas de Amazon.com hasta alcanzar un puesto entre los diez más vendidos. Ese libro para mí tiene un valor especial, me influenció mucho cuando lo leí a los 16 o 17 años.

Encantando y conmovido por los textos de Galeano en "El Libro de los Abrazos", fascinado por "El fútbol a sol y sombra" a pesar de que ni siquiera me gusta tanto el fútbol, me aventuré también a leer "Las venas abiertas de América Latina". Aunque no es tan divertido cono sus textos cortos, a pesar de que exigen un esfuerzo mayor que estos al lector, está escrito de una forma mucho más amena y entretenida que un libro de Historia convencional, tiene la ventaja de haber sido escrito por alguien que no es un historiador sino un artista de la palabra. Así me adentré un poco en la Historia de ese continente tan vapuleado en el que me tocó nacer.

Lo disfruté, aprendí de él, e hice mía la tesis del libro, según la cual Latinoamérica es una tierra de pueblos que durante cinco siglos fueron explotados y abusados por las distintas potencias coloniales, primero por España y Portugal, más tarde por Francia e Inglaterra y al final por Estados Unidos. Pasaron sus buenos años desde que lo leí y mis recuerdos del libro son algo difusos, el lector que lo tenga más fresco y me quiera corregir bienvenido sea. Recuerdo haberme sorprendido e indignado por los impuestos regímenes de monoproducción que fueron arruinando a los distintos países como fichas de dominó, tras drenar su oro, plata, azúcar o café, me acuerdo cómo Brasil particularmente, parecía caer una y otra vez en la misma trampa. Y así como Galeano a Brasil le dedica buena parte del libro, al caudillo uruguayo José Gervasio Artigas le dedica las mayores alabanzas, cosa que me llenaba de orgullo. Y junto al orgullo y la indignación, el libro fue engendrando en mí un resentimiento centenario hacia todos esos invasores colonialistas, esos cerdos capitalistas, esos "malos europeos y peores americanos" como diría el prócer, como si mis antepasados hubieran tenido que vérselas con las tropas del Virrey del Río de la Plata, en lugar de con los kosacos de Europa oriental.

Y sin embargo, aún en aquella época, a pesar del reconfortante sentimiento que me transmitía el libro, explicándome que yo soy el bueno y dejándome claro a quién tengo que apuntar con el dedo para señalar como el causante de todos mis males, percibía que estaba ante una visión del mundo demasiado simplista. Años más tarde, leí los artículos de Galeano sobre un terruño cuya historia conozco mejor que la de América Latina. Al notar los disparates que escribe este mismo señor sobre Israel, parcializados hasta el extremo, plagados de odio y prejuicios, compuestos por una mezcolanza de verdades a medias con datos descaradamente falsos, me pregunto cuánto de este tipo de desvirtuación fanatizada de la realidad tiñe también a ese libro suyo que tanto admiro.

Una de las cosas que me hizo sospechar en un principio cuan limitado es el prisma de Galeano, fue su desbordante y compulsivo apoyo a la dictadura de Fidel Castro. Hasta en "El fútbol a sol y sombra" en cada capítulo dedicado a un mundial de fútbol a partir de cierto año (¿1962?), Galeano cuela una misma frase en alabanza a Castro, resaltando como luego de pasados otros cuatro años todavía sigue en el poder a pesar de las predicciones de sus opositores. Que alguien me explique qué cuernos tendrá que ver eso con la reseña de un campeonato de fútbol. Muy efectivo el escritor a la hora de denunciar al yugo que oprime al continente, lástima que su alternativa fuera que el buey cambie de amo otra vez más.

Uno de mis textos favoritos de "El libro de los abrazos" es el primero, el de los fueguitos, ese que dice que cada persona es como un fueguito distinto, más o menos grande, brillante, cálido, chispeante o fugaz. El mundo, tal como me enseñó Galeano, es un mar de fueguitos, lástima por el que ve siempre sólo dos grandes fogonazos, el bueno y el malo, el proletario y el reaccionario, el latinoamericano y el yanqui, el palestino y el israelí.


Post relacionado:
* Estados Unidos. Rencor como sudamericano, agradecimiento como israelí.

martes, 3 de febrero de 2009

David, Goliat y Salomón

Se suele utilizar el episodio bíblico de David y Goliat como alegoría de la lucha entre Israel y los palestinos. Según cuenta el relato en el primer libro de Samuel, David siendo aún un muchacho, armado sólo con una honda y una piedra derribó a Goliat, el guerrero enemigo gigante e invicto. Muchos ven a los palestinos como David, el joven osado que se presenta a la pelea en condición de inferioridad, y a Israel como Goliat, el gigante malvado e engreído, demasiado confiado de su propia superioridad militar. David pequeño y débil, contra Goliat, grande y fuerte. Quienes lo ven de este modo, naturalmente, inclinan su simpatía hacia los palestinos.

Esto no siempre fue así. Por el contrario, durante sus primeros años Israel era visto como David mientras que el mundo árabe representaba a Goliat. Un país diminuto, con unas fronteras casi indefendibles, habitado por un puñado de judíos que incluía a los refugiados del reciente holocausto, rodeado por un mar de países árabes comprometidos a lanzarlos al mar. Cientos de miles resistiendo contra cientos de millones. Entre los líderes judíos sionistas, hubo varios que votaron en contra de declarar la independencia del estado en mayo del 48, siguiendo la recomendación del gobierno de Truman de postponerla, bajo el temor de que el nuevo estado no lograra sobrevivir a sus primeros meses. Se dice que fue David Ben-Gurión, mediante su liderazgo y diligencia, quien consiguió que la independencia se aprobara por un margen estrecho. Al día siguiente de la declaración, cinco países le declararon la guerra, la más larga y sangrienta de la serie de guerras que vendrían después. Israel nació pagando un precio terrible por su derecho a existir.

Los 22 países que forman hoy la Liga Árabe.
No incluye países musulmanes no árabes como Irán o Indonesia.
Área: casi 14 millones de kilómetros cuadrados.
Población: 340 millones de habitantes.
Producto bruto interno: U$S 2.365.000 millones
.

Fue a partir de junio de 1967 cuando la percepción sobre quién es el fuerte y quién el débil cambió. Israel cometió el crimen imperdonable, no sólo ganó la guerra, sino que la ganó de forma tan rápida, aplastante y contundente que esfumó toda imagen de debilidad. Al principio occidente lo recibió con vítores, cuentan quienes eran jóvenes en aquella época, que si viajabas por Europa con una bandera de Israel, en todos lados te recibían como a un héroe, como a David al volver al campamento de Saúl después de derrotar a Goliat. No conozco mejor ejemplo de aquel entusiasmo que el poema de Jorge Luis Borges: Israel. Pero el entusiasmo fue breve, entró en escena un nuevo personaje a quien compadecer, otro que se ganaba su compasión a un costo espantoso: el pueblo palestino. Gaza y Cisjordania ya estaban allí de antes, bajo gobierno de Egipto y Jordania respectivamente, pero no fue hasta que Israel conquistó esos territorios, que el mundo empezó a prestar oídos a la tragedia de sus pobladores.

Cuando se aplica la alegoría de David y Goliat, se deja de lado el resto de la trayectoria bíblica de David. En cierto modo, Israel siempre siguió siendo David, el David que luego se volvió poderoso y expandió sus dominios por medio de la espada, el David cuyo pecado de soberbia y lujuria Dios castigó sobre la carne de sus hijos. Por momentos también hemos sabido ser el su sucesor de David, Salomón, el rey que estuvo dispuesto a ceder parte del territorio conquistado por su padre, el que se concentró en forjar alianzas y afianzar la paz. Así fue cuando aceptamos el plan de partición en 1947, cuando devolvimos el Sinaí a Egipto, cuando firmamos la paz con Jordania y cuando negociamos con Siria o Fatah. Sin embargo, a la hora de alcanzar un acuerdo con Hamás, al parecer carecemos del mítico don del Rey Salomón: la capacidad de entendernos con los animales.

viernes, 2 de enero de 2009

Breve resumen del conflicto en Gaza

Israel y Hamás están en guerra en la Franja de Gaza y el sur de Israel. Israel sostiene que su reciente ofensiva se debe a los ataques de Hamás al sur de Israel. Hamás, a su vez, sostiene que los ataques son su respuesta al sitio a Gaza y la ocupación de Palestina. A esto Israel puede responder que la ocupación, al menos en Gaza, concluyó hace más de tres años y que el bloqueo también es consecuencia de otros ataques a Israel que venían de antes. Así cada parte puede seguir escarbando hacia atrás, acusando a la otra de ser la culpable y causante de la actual situación. Es difícil hacerse una imagen clara de lo que pasa hoy sin considerar el desarrollo histórico de los eventos, especialmente en la última década. Espero que este breve resumen en forma de cronología, pueda ser de ayuda.

Cabe destacar que comenzar desde el año 49 es una
decisión arbitraria, podría remontarme algunas décadas más atrás, retrocediendo a los períodos en que Gaza estaba bajo dominio británico o dominio otomano, pero preferí dejar afuera a turcos e ingleses para concentrarme en los principales protagonistas de la lucha actual: Egipto, Israel, Hamás y Fatah.


1949. Se firma el armisticio que pone fin a la Guerra de Independencia de
Israel. En el armisticio se trazan los actuales límites de la Franja de Gaza y los límites que el naciente Estado de Israel tendría hasta 1967. Egipto se queda con el control de la franja pero no la anexa a su territorio ni otorga la ciudadanía egipcia a sus habitantes, sino que establece allí un gobierno militar de ocupación.

1967.
Estalla la Guerra de los Seis días,
Israel conquista la franja a los egipcios. Israel tampoco anexa el territorio ni otorga ciudadanía israelí a sus habitantes, establece allí un gobierno de ocupación militar. Durante el período de ocupación Israel construye asentamientos judíos.

1979.
Egipto e Israel firman un tratado de paz. Como parte del acuerdo Israel devuelve a Egipto la península del Sinaí, también conquistada en la Guerra de los Seis Días. Egipto no reclama la devolución de Gaza.

1994. En el marco de los Acuerdos de
Oslo, Israel le pasa a la Autoridad Nacional Palestina de Yasser Arafat, la administración de la Franja de Gaza, excepto por los asentamientos judíos y los puestos militares que continuaron bajo control israelí.

2000. Fracasan las conversaciones
de paz de Camp David entre Arafat y el entonces Primer Ministro de Israel, Ehud Barak. Estalla la "Segunda Intifada" o "Intifada de Al-Aqsa".

2001. Como parte de la
Intifada, comienzan los ataques con cohetes Kassam a la ciudad de Sderot, a los kibutzim y pueblos israelíes en un radio de unos 10 kilómetros de la franja.

2005. El gobierno de
Ariel Sharón lleva a cabo el "Plan de retirada unilateral", desmantelando todos los asentamientos y puestos militares. Culmina la ocupación israelí en Gaza que queda bajo soberanía de la Autoridad Palestina. Israel se reserva el control de los espacios aéreo y marítimo y de todos los pasos fronterizos (excepto por la frontera entre Gaza y Egipto). Gaza sigue dependiendo de Israel para el suministro de electricidad, combustible, agua potable y mercaderías.

2006. Enero. El movimiento
islamista Hamás gana las elecciones en la Autoridad Palestina. Hamás se niega a reconocer los acuerdos alcanzados entre Israel y los gobiernos anteriores de la Autoridad Palestina desde Oslo en adelante, también vuelve a anunciar que no está dispuesto a moderar su objetivo último declarado de eliminar al Estado de Israel. Como consecuencia, Estados Unidos y la Unión Europea congelan la mayor parte de la ayuda económica a la Autoridad Palestina y aíslan al gobierno de Hamás. Empieza a aumentar el lanzamiento de proyectiles desde Gaza a Israel en frecuencia y alcance. También se intensifica el contrabando de armas por medio de túneles subterráneos que conectan a Gaza con Egipto.

2006. Junio.
Hamás captura al soldado israelí Guilad Shalit. Las duras represalias israelíes dejan muchas víctimas civiles en Gaza. Según Hezbolá, los ataques israelíes en Gaza son el motivo del ataque que Hezbolá lanza en julio en el norte de Israel, ataque que resulta en el estallido de la Segunda Guerra del Líbano.

2007. Mayo. En un intento por aflojar el aislamiento internacional
Hamás forma un gobierno de coalición con su rival Fatah, cuyo líder Abu Mazen, considerado como más partidario del diálogo que de la violencia, es mejor visto por occidente. Sin embargo, las tensiones y los enfrentamientos armados entre Hamás y Fatah continúan.

2007. Junio.
Hamás toma por la fuerza las oficinas del Fatah y expulsa de Gaza a sus principales dirigentes. Abu Mazen, Presidente de la Autoridad Palestina, destituye al Primer Ministro de la misma, Ismail Haniya, perteneciente a Hamás. En la práctica los palestinos quedan divididos en dos gobiernos paralelos, Hamás gobierna en Gaza y Fatah gobierna en Cisjordania. Egipto e Israel cierran los pasos fronterizos manteniendo a Gaza bajo sitio. Israel empieza a limitar los suministros de energía eléctrica, combustible y mercaderías.

2008. Junio. Con la intermediación
de Egipto, Israel y Hamás acuerdan una tregua de seis meses, que se suponía debía poner fin a los ataques mutuos, el contrabando de armamento y el bloqueo de Gaza. Pero desde el principio ambas partes violan la tregua, aunque en menor medida, los ataques y el bloqueo continúan. El contrabando de armamento se intensifica, Hamás acumula misiles Grad con una capacidad de lanzamiento de hasta 40 kilómetros de distancia.

2008. Diciembre. El período de tregua llega a su fin, entre
Hamás y otros grupos palestinos, se lanzan 200 cohetes y misiles al sur de Israel en espacio de una semana. Como respuesta Israel da inicio a la operación Plomo Duro, que por ahora es una ofensiva aérea sobre la infraestructura militar y de gobierno del Hamás. Hasta ahora el enfrentamiento ha cobrado más de 400 muertos palestinos incluidos más de un centenar de civiles, y 4 muertos israelíes.

2009. Primero de enero. Mientras
Israel bombardea Gaza con aviones y helicópteros, el sur de Israel recibe entre 50 y 60 cohetes y misiles diarios. Al día de hoy no parece haber posibilidades reales de un cese al fuego inmediato e Israel se prepara para completar la operación con una ofensiva terrestre. Vaya forma de empezar el 2009, feliz año nuevo.

Actualización: 18 de enero, termina la operación.


Véase también:
* Bervísimo resumen del conflicto palestino-israelí
* Historia de la Franja de Gaza (wikipedia en inglés)

sábado, 6 de diciembre de 2008

¿Qué han hecho los romanos por nosotros?

Desde Sefarad nos cuentan que el mismísimo Winston Churchill, se encontraba entre los que sostenían aquella ridícula idea de que los pobladores árabes del Mandato Británico de Palestina deberían recibir a la inmigración judía con los brazos abiertos, puesto que los judíos traían consigo el adelanto y el progreso que a fin de cuentas los favorecía a ellos también.

Aquella idea que Churchill expresaba en 1929, ya había sido refrutada 6 años antes, nada menos que por Zeev Jabotinsky en su histórico artículo, "La muralla de hierro":

Pensar que los árabes consentirán voluntariamente la realización del sionismo a cambio de beneficios culturales y económicos resulta infantil. Tal pueril fantasía de nuestros “arabófilos” proviene de algún tipo de menosprecio del pueblo árabe, de una apreciación infundada de esta raza como una chusma pronta a dejarse sobornar para que compremos su tierra patria a cambio de una red ferroviaria.

Dejando de lado el uso incorrecto de la palabra raza (en 1923 aún no era tabú), se puede decir que Jabotinsky explica el punto de forma clara y frontal. Por su puesto, no lo hace con tanta gracia como los Monty Python, que ilustran como los judíos nos encontrabamos en la situación inversa hace 2.000 años, en esta genial escena de la película "La vida de Brian":



Nota: hubiese preferido colgar una versión en ingles con subtitulos pero no encontré.

lunes, 29 de septiembre de 2008

15 años de Oslo

Hace dos semanas se cumplió el decimoquinto aniversario de la firma de los Acuerdos de Oslo. Un 13 de Setiembre de 1993 Israel reconoció a la OLP (Organización para la Liberación de Palestina) como el legítimo representante del pueblo palestino, la OLP a su vez, reconoció el derecho a la existencia del Estado de Israel y renunció públicamente al uso del terrorismo y la violencia. Siguiendo los acuerdos, las FDI (Fuerzas de Defensa de Israel) se retiraron de parte de los territorios ocupados, que fueron quedando gradualmente bajo la soberanía de la nueva Autoridad Palestina. De esta manera se dio comienzo a un proceso de paz que luego de quince años no ha arrojado los resultados que se esperaban.


Recuerdo que aquel día en la escuela judía interrumpieron las clases y nos llevaron frente al televisor a presenciar en directo aquel apretón de manos entre Isaac Rabin e Yasser Arafat, patrocinado por Bill Clinton. En aquel entonces no fui consciente de la magnitud histórica del momento. Tendría que habérmelo figurado, la suspensión de las clases en favor de la pantalla era una acción altamente excepcional, cosa que no había ocurrido desde aquellos otros eventos irrepetibles, es decir, desde los partidos de la selección uruguaya de fútbol en el mundial de Italia '90. Hoy en día me resulta curioso pensar que me exalté más con el penal que erró Ruben Sosa contra Corea del Sur, que con la firma de los acuerdos. Y eso que ni me gusta el fútbol.

Oslo abrió una nueva era de esperanza, los otrora enemigos irreconciliables bajaban las armas y se sentaban a negociar. Pero desde entonces ocurrieron una serie de eventos claves que fueron ahogando al optimismo: el asesinato de Isaac Rabin en 1995, el comienzo de la Intifada de Al-Aqsa en el 2000, la subida al poder del Hamás en el 2006.

Desde la tarde de hoy a la tarde del martes se celebra el año nuevo del calendario hebreo, el 5769. En esta festividad se acostumbra bendecir a nuestros familiares y amigos deseándoles, entre otras cosas, un año de paz. Nos deseo a todos que en ese aspecto el año que comienza sea mejor que el se acaba, que al menos sea un año que nos de buenos motivos para renovar las esperanzas. Feliz año a todos los lectores, Shaná Tová.

domingo, 8 de junio de 2008

Encuentre los 7 disparates

Comentaba en el post anterior sobre los disparates históricos que se pueden presenciar al escuchar debates sobre el conflicto entre partidarios de uno u otro bando. Una fuente inagotable de este tipo de disparates son los innumerables foros y páginas de internet. Todo el mundo escuchó hablar sobre el conflicto, todo el mundo tiene una opinión, pero no toda opinión está mínimamente bien informada.

Los disparates más curiosos los lanzan aquellos que sí tienen alguna noción de los hechos, pero sus conocimientos incluyen varios baches que los hacen tropezarse de manera que si no se tratara de una situación tan trágica, sería hilarante. Esta mañana me tope con una opinión fundamentada con un embrollo histórico tan enmarañado, que se me ocurrió un nuevo juego: encuentre los 7 disparates. El juego es sencillo, reproduzco aquí un fragmento de dicha opinión y el lector queda invitado a señalar cuáles son los errores. Pido que cada uno no señale más de un único error así deja oportunidad de participar a los demás.

Si suficientes lectores se suman, preparé otras entregas del mismo juego. No tienen que ser necesariamente 7 errores, pueden ser más o menos, la verdad es que no los conté, tome el número 7 de otro juego que imagino sabrán cuál es. También pueden sugerir otros fragmentos disparatados a rataube(arroba)gmail.com.

Dejaré un enlace a la opinión completa una vez que se hayan señalado los errores. No antes, debido a que cometí la imprudencia de contestarle y apresurarme a señalar varios yo mismo antes de idear el juego. Espero que el autor no se lo tome a mal. El conflicto es realmente complicado y es natural que se confunda. Yo también padezco de opiniologitis aguda, así que no lo juzgo.

Empecemos:

Un poco de historia: la paz ya estuvo muy cerca mientras gobernaban los "progresistas israelies" con netanyahu apoyado por Bill Clinton también "progresista" hasta que (voy a empezar aquí podría haber empezado antes pero este es un buén comienzo) los terroristas palestinos decidieron poner una bomba o un ataque con cohetes, no recuerdo, en plenas elecciones para ganar apoyos entre los radicales.

Como estaban en elecciones el gobierno de Israel (tras pensarselo más que lo que pensó luego sharon) decidió responder con mano dura ante el miedo de perder las elecciones por blandos (la violencia siempre engendra violencia).

Por "mala suerte" la respuesta de Israel impactó en un niño lo que provocó que los palestinos con derecho a voto no votaran a netanyahu partidario de la paz.
Sin embargo eso no impidió que los radicales votaran a Sharon pardidario del exterminio y la guerra.