Durante la Primera Guerra Mundial, de 1915 a 1917, los turcos asesinaron a un millón y medio de armenios. Aunque existen varias diferencias, por las dimensiones de la matanza y su sistematización, el Genocidio Armenio es el evento histórico más parecido a la Shoá, por lo que también es conocido como el Holocausto Armenio. Existe un amplio consenso entre los historiadores de que las matanzas no fueron solamente el resultado de luchas étnicas por motivos territoriales, sino que el Imperio Turco Otomano llevó a cabo una deliberada política de exterminio. La actual República de Turquía niega que se haya tratado de un genocidio y amenaza con romper relaciones con cualquier país que reconozca oficialmente el Genocidio Armenio.
El jueves un comité del Congreso de los Estados Unidos aprobó una moción para reconocer el Genocidio Armenio. La moción aún no tiene validez hasta que sea aprobada por el Congreso en su conjunto. Hillary Clinton ha anunciado que la administración Obama hará todo lo que esté a su alcance para que no sea aprobada. Claro, otra actitud digna de un Premio Nobel de la Paz. Decían que no se lo habían dado por los logros que aún no ha obtenido, sino por sus esfuerzos y buenas intenciones. Ya ni eso le va quedando, ¿buenas intenciones un activista negacionista? Entiendo que EEUU tiene sus intereses en la zona y por motivos estratégicos Obama no quiera dañar sus lazos con Ánkara. Pero de ahí a poner todo su empeño en negar el Genocidio Armenio, como da a entender su Ministra de Exteriores, hay un gran trecho. Ahora falta que destituya a Clinton y la reemplace con David Irving. Digo yo, con el debido respeto a la importancia estratégica de Turquía, si Obama resistió las presiones nada menos que de China, se juntó con el Dalai Lama y siguió con la venta de armas a Taiwán, ¿no puede resistir las presiones turcas?
Israel también está en la obligación de reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, es profundamente vergonzoso que el estado del pueblo que sufrió el genocidio más grande de la historia, que destina cantidades de recursos para preservar su memoria y sabe muy bien lo que es lidiar contra el negacionismo, aún no lo haya hecho. Israel se encuentra frente a Turquía en una situación más delicada y precaria que la de EEUU, se trata de uno de los únicos países musulmanes que reconocen a Israel y mantienen relaciones diplomáticas. Desde la Operación Plomo Fundido las relaciones entre ambos países se vienen deteriorando. Si Israel reconoce el Genocidio Armenio en estos momentos, corremos el peligro de que Turquía no sólo cancele las relaciones diplomáticas sino que acabe de alinearse con el eje Irán-Siria-Hezbolá-Hamás. La posible alianza entre un país que ya ha cometido genocidio y lo niega, con otro que niega la Shoá y desarrolla armas nucleares, da miedo. Aún así, Israel tiene que buscar la forma de reconocer el Genocidio Armenio lo antes posible. Nuestro Ministerio de Exteriores ya ha puesto en peligro las relaiciones diplomáticas con Turquía en haras del honor nacional por asuntos de mucha menor envergadura, ya va siendo hora de restaurar en serio ese honor reconociendo la Shoá Armenia.
Véase también:
* Las siete preguntas sobre el Genocidio Armenio
* Reconocimiento del Genocidio Armenio (wikipedia en inglés)
EL SHOW (perdón, el Plan) DE LA PAZ
Hace 6 años

