lunes, 8 de marzo de 2010

Una nueva izquierda sionista

En este blog no suelo reproducir artículos escritos por otras personas, si no tengo algo original de mi parte que añadir no tiene caso repetir aquí lo que ya aparece en otros medios de mayor tiraje. Otros blogs y páginas en español ya hacen un buen trabajo recopilando recortes interesantes de la prensa israelí. Voy a hacer una excepción con este artículo del columnista Ari Shavit publicado hace una semana en Haaretz, que comparto casi en un 100% y explica en forma mucho más clara y concisa que yo, la misma idea que intenté expresar en otras ocaciones. Ari Shavit analiza la caída de la izquierda israelí y la derrota electoral de Meretz, haciendo un recuento desde el fin de la Guerra de los Seís días en adelante:

Was there ever a left wing in Israel? Yes, between 1967 and 2000 there was a dovish and courageous Zionist left. It took shape on the seventh day of the Six-Day War, when a small but farsighted group quickly grasped the moral significance of what had been conquered. At a time when the public was swept away by triumphal euphoria, that small avant-garde saw clearly that there was calamity bound up with the victory.

Although it was castigated, the Zionist left was not deterred. It foresaw the Yom Kippur War, warned against the repercussions of the settlements and tried to block the center-right's march of folly. Gradually, reality proved that it was right, and the narrow circle expanded. In 1992 the party of the Zionist left, Meretz, won 12 seats and in 1993, prime minister Yitzhak Rabin adopted its stance in Oslo. From an inspiring but inconsequential group of bohemians, the Zionist left fostered a mainstream movement that shaped the national agenda.

In the 1990s, problems arose. Just when the left's program was broadly accepted it turned out there was a wide gap between its beliefs and reality. Against expectations, Yasser Arafat wasn't Nelson Mandela. Against hopes, the Palestinian national movement's conduct was not patterned on the deeds of Mahatma Gandhi. However, the Zionist left stood firm and did not allow the facts to get in its way. With admirable resolve, it refused to distinguish between its justified view of the occupation and its mistaken view of the prospects for peace. It continued to presume - and to promise - that because occupation was doomed, peace was inevitable.

The truth struck home in the summer of 2000. Ehud Barak proposed the establishment of a Palestinian state and the partition of Jerusalem, but the Palestinians rejected the offer out of hand. [...]


Shavit continúa enumerando otras tres ocaciones en las que los palestinos rechazaron las ofertas de un estado palestino entre el 2000 y el 2008. Luego ridiculiza las diferentes explicaciones del comite de investigación interno de Meretz para justificar la derrota electoral y propone su propia explicación:

The left has not done any soul-searching, has not confessed its historical errors, has not drawn bold conclusions. In contrast to its courage in the 1970s, it has been faint-hearted in the 2000s. Its inability to acknowledge that it led Israel into a dead end has caused it to end up in a dead end itself. [...]

Y concluye apuntando a lo que, en mi opinión, deberían ser las bases para un nuevo programa:

It is the left that must lead the way to the end of the occupation while ensuring Israel's existence as a Jewish, democratic and enlightened state. To do so, the left must go back to being Zionist and realistic. It has to suggest a practical way of getting out of the territories without endangering our national existence.

It has to represent the essence of Israel and not condemn it. It has to come up with a positive, constructive ethos and not a negative, hate-ridden one. If it dares to do this, it will be possible to say that not only was there a left in the past, but there will also be a left in the future. With or without Meretz, the Israeli left has to create itself anew.

Nota: Sólo dos pequeñas discrepancias. 1. Shavit subestima el peso de los otros factores que también contribuyeron a la derrota electoral de Meretz, como la falta de carisma del líder Jaim Oron, y a la influencia de la operación Plomo Fundido ni se refiere. 2. Cambiaría la palabra "enlighted" por la palabra libre. En Israel la izquierda suele usar el término para resaltar los valores laicos, liberales y humanistas del iluminismo, en contraste con los valores religiosos, conservadores y teocéntricos. Pero las cosas son más complicadas, no se puede dividir al mundo en dos polos opuestos de luz-oscuridad, buenos-malos. No hay que olvidarse que la "iluminación" europea también sirvió como apología para los crimenes colonialistas.

Relacionado:
* Decidiendo a quién votar

sábado, 6 de marzo de 2010

Reconocer el Genocidio Armenio

Durante la Primera Guerra Mundial, de 1915 a 1917, los turcos asesinaron a un millón y medio de armenios. Aunque existen varias diferencias, por las dimensiones de la matanza y su sistematización, el Genocidio Armenio es el evento histórico más parecido a la Shoá, por lo que también es conocido como el Holocausto Armenio. Existe un amplio consenso entre los historiadores de que las matanzas no fueron solamente el resultado de luchas étnicas por motivos territoriales, sino que el Imperio Turco Otomano llevó a cabo una deliberada política de exterminio. La actual República de Turquía niega que se haya tratado de un genocidio y amenaza con romper relaciones con cualquier país que reconozca oficialmente el Genocidio Armenio.

El jueves un comité del Congreso de los Estados Unidos aprobó una moción para reconocer el Genocidio Armenio. La moción aún no tiene validez hasta que sea aprobada por el Congreso en su conjunto. Hillary Clinton ha anunciado que la administración Obama hará todo lo que esté a su alcance para que no sea aprobada. Claro, otra actitud digna de un Premio Nobel de la Paz. Decían que no se lo habían dado por los logros que aún no ha obtenido, sino por sus esfuerzos y buenas intenciones. Ya ni eso le va quedando, ¿buenas intenciones un activista negacionista? Entiendo que EEUU tiene sus intereses en la zona y por motivos estratégicos Obama no quiera dañar sus lazos con Ánkara. Pero de ahí a poner todo su empeño en negar el Genocidio Armenio, como da a entender su Ministra de Exteriores, hay un gran trecho. Ahora falta que destituya a Clinton y la reemplace con David Irving. Digo yo, con el debido respeto a la importancia estratégica de Turquía, si Obama resistió las presiones nada menos que de China, se juntó con el Dalai Lama y siguió con la venta de armas a Taiwán, ¿no puede resistir las presiones turcas?

Israel también está en la obligación de reconocer oficialmente el Genocidio Armenio, es profundamente vergonzoso que el estado del pueblo que sufrió el genocidio más grande de la historia, que destina cantidades de recursos para preservar su memoria y sabe muy bien lo que es lidiar contra el negacionismo, aún no lo haya hecho. Israel se encuentra frente a Turquía en una situación más delicada y precaria que la de EEUU, se trata de uno de los únicos países musulmanes que reconocen a Israel y mantienen relaciones diplomáticas. Desde la Operación Plomo Fundido las relaciones entre ambos países se vienen deteriorando. Si Israel reconoce el Genocidio Armenio en estos momentos, corremos el peligro de que Turquía no sólo cancele las relaciones diplomáticas sino que acabe de alinearse con el eje Irán-Siria-Hezbolá-Hamás. La posible alianza entre un país que ya ha cometido genocidio y lo niega, con otro que niega la Shoá y desarrolla armas nucleares, da miedo. Aún así, Israel tiene que buscar la forma de reconocer el Genocidio Armenio lo antes posible. Nuestro Ministerio de Exteriores ya ha puesto en peligro las relaiciones diplomáticas con Turquía en haras del honor nacional por asuntos de mucha menor envergadura, ya va siendo hora de restaurar en serio ese honor reconociendo la Shoá Armenia.


Véase también:
* Las siete preguntas sobre el Genocidio Armenio
* Reconocimiento del Genocidio Armenio (wikipedia en inglés)

jueves, 4 de marzo de 2010

It's evolution babe

No tenía idea de que existía en Israel un funcionario público que ocupa el puesto de "Científico Principal" (המדען הראשי) en el Ministerio de Educación, hasta que me enteré ayer de la controversia generada por sus declaraciones en contra de la teoría de la evolución y la teoría del calentamiento global. Fuente: Haaretz.

Según un tal Gabi Avital, experto en ingeniería aeronáutica que ocupa el puesto desde hace poco, las organizaciones ecologistas son entes de personas malvadas que se comportan como fanáticos religiosos, llevando a cabo su "cruzada verde". Él personalmente no se molesta en reciclar ya que la tierra no se va extinguir, puesto que así lo prometió Dios y la influencia humana es desechable. Su oposición a la teoría de la evolución también surge a partir de sus creencias religiosas, puesto que según él la teoría de Darwin se basa en supuestos que van contra la creencia en Dios. Por lo tanto quiere incluir "otras explicaciones" junto a la teoría de la evolución en los libros educativos, y se opone a que en dichos libros se siga escribiendo que la acción del hombre causa el calentamiento global.

Por supuesto, las protestas no se hicieron esperar, los ecologistas exigen su despido, los rectores de las universidades hacen oír sus condenas. Lo han ridiculizado comparándolo con alguien que sugiera incluir en los textos escolares que la tierra es plana y el sol gira a su alrededor, o que niegue la relación entre el consumo de tabaco y el cáncer de pulmón. A mi no me queda claro en que consiste el cargo de "Científico Principal", cuáles son sus atribuciones aparte de revisar los libros de estudio, pero me da la impresión que el Doctor Avital se ha confundido y se cree que lo han nombrado Gran Rabino de Israel. Si seguimos así, dentro de poco van a sugerir dividir el puesto en dos, un Científico Principal ashkenazí y otro sefaradí.

Lo curioso es que el judaísmo no necesariamente se contradice con la teoría de la evolución ya que el relato del génesis se puede leer en forma alegórica. Si no me equivoco, incluso el mismísimo Rab Kook (padre del sionismo religioso) negaba que hubiera tal contradicción. Aunque hay quienes la rechazan, la teoría de Darwin no suele despertar en los judíos religiosos tanta hostilidad como en los feligreses de otras religiones. Sobre el calentamiento global, nunca había escuchado de judíos que se le opusieran por cuestiones teológicas. Me extraña que un judío creyente se oponga al cuidado del medio ambiente, tenía entendido que las fuentes judías enseñan a valorarlo, si hasta tenemos una festividad judía dedicada a festejarle el cumpleaños a los arbolitos (Tu Bishbat).

El siguiente videoclip se lo dedico al señor científico:




Véase también:
* Científicos y ciclistas

jueves, 25 de febrero de 2010

Kol Hakavod laMosad

Hace poco más de un año Israel lanzó la llamada Operación Plomo Fundido en la Franja de Gaza, contra los grupos que llevaban ocho años lanzando disparos de morteros, cohetes y misiles hacia la población civil israelí en los alrededores de la franja, ataques que en vísperas de la operación habían escalado hasta 200 en una semana y expandido a un radio de más de 15 kilómetros. Aunque la ofensiva israelí estaba dirigida contra los grupos terroristas que perpetraban dichos ataques, especialmente contra Hamás, murieron también cientos de civiles palestinos, incluyendo ancianos, mujeres y niños. La alta cantidad de muertos civiles se debió a que no fue un enfetramiento frontal entre dos ejércitos en campo abierto, sino entre un ejército y guerrilleros que atacan desde zonas urbanas densamente pobladas y así aprovechan a los civiles que los rodean como escudos humanos. La operación cortó la lluvia de cohetes y misiles sobre las ciudades del sur de Israel a un precio terrible. Incluso para quienes comprenden que Israel tenía el derecho y la obligación de defender a su población de los continuos ataques terroristas, que atacar a Hamás era una acción de legítima defensa, conmovidos por las fotografías de la muerte y la destrucción en Gaza protestaron contra los medios empleados y la magnitud del ataque.

Puedo entender la indignación que causó en muchos la muerte de tantos civiles la Operación Plomo Fundido. Y justamente por ello me parecen fuera de lugar las críticas contra la eliminación en un hotel de Dubai - presuntamente a manos del Mossad - de Mahmud al Mabhuh, uno de los fundadores de la brigada militar de Hamás y responsable del tráfico de armas entre Siria y la Franja de Gaza. Si realmente fue el Mossad, kol hakavod, enhorabuena, han acabado con uno de los principales responsables por los ataques contra cientos de miles de civiles israelíes, encargado de renovar el arsenal para poder reanudar dichos ataques cuando a Hamás mejor le convenga. Todo ello a riesgo de 26 israelíes (si creemos en las últimas estimaciones de la policía de Dubai sobre la cantidad de agentes del Mossad involucrados) y sin poner en peligro la vida de ni un solo civil palestino.

No me molesta la protesta obligada y "for the record" de los gobiernos de Gran Bretaña, Francia, Alemania e Irlanda (la lista se va alargando a medida que la policía de Dubai sigue con su festival de sospechosos), por la falsificación de pasaportes de sus países para la operación. Pero deberían tener en cuenta cuales eran las alternativas, contra las que seguramente también habrían protestado:

  1. Matarlo en Gaza, y eso significa que mueran también una buena cantidad de civiles palestinos a su alrededor.
  2. Dejarlo vivo, para que siga contrabandeando armas con las que luego maten civiles israelíes, provocando así un contraataque israelí que maté más civiles palestinos aún.

Véase también:
* The Mossad is back (Acción por Israel)
* Un ejemplo de austeridad: Hamas (Sobre Israel opinamos todos)
* ¿Se podría haber evitado?

viernes, 19 de febrero de 2010

Literatura y tolerancia

Algunos escritores creen tener la capacidad para promover la paz y la tolerancia mediante sus obras de ficción, mostrando la realidad desde el punto de vista del otro. Entre los escritores israelíes contemporáneos, adhieren a esta tesis dos de los más reconocidos: A. B. Yeoshúa y Amos Oz. Así lo expresó Oz al recibir el Premio Príncipe de Asturias en octubre del 2007:

"Pero como lector no sólo observas a la mujer que mira por la ventana, sino que estás con ella, dentro de su habitación, e incluso dentro de su cabeza. Cuando lees una novela de otro país, se te invita a pasar al salón de otras personas, al cuarto de los niños, al despacho, e incluso al dormitorio. Se te invita a entrar en sus penas secretas, en sus alegrías familiares, en sus sueños. [...]

La mujer de la ventana puede ser una mujer palestina de Nablus y puede ser una mujer israelí de Tel Aviv. Si desean ayudar a que haya paz entre las dos mujeres de las dos ventanas, les conviene leer más acerca de ellas. Lean novelas, queridos amigos, aprenderán mucho. Las cosas irían mejor si también cada una de esas dos mujeres leyese acerca de la otra, para saber, al menos, qué hace que la mujer de la otra ventana tenga miedo o esté furiosa, y qué le infunde esperanza."

Tomado de Ars Judaica

Otros escritores algo más modestos difieren, entre ellos Meir Shalev. Shalev como activista político se encuentra en la misma línea que sus dos colegas antes mencionados, pero no tiene esa misma fe en la literatura como medio efectivo para promover la paz. En una entrevista de hace un par de meses para Yedihot Ajronot con motivo de la publicación de su última novela, comentaba una conversación que mantuvo al respecto con A. B Yeoshúa, le decía que con todo el respeto que le merece, la ficción es eso: ficción. Yo concuerdo con Shalev, me queda la impresión de que Oz y Yeoshúa subestiman al lector. Puedes ofrecerle al lector el punto de vista del otro, pero en última instancia será él quien lo interprete, se sienta identificado o lo rechace.

La "novela de otro país" no nos muestra realmente las penas secretas y los sueños de "la mujer que mira por la ventana", sino una representación particular de las mismas, una ilusión convincente en el mejor de los casos (si la novela está escrita con maestría), pero una ilusión al fin. El lector decide cuál es, según su propia percepción, la distancia que separa (o une) entre dicha ilusión y la realidad. Un buen ilusionista como Oz refuerza la ilusión haciendo de cuenta que no existe esa distancia, como lo hace en el discurso citado. En cambio un genio universal como Miguel de Cervantes, mantiene la ilusión y al mismo tiempo nos recuerda la distancia a cada paso. Amos Oz y A.B. Yehosúa caen en la heroica ingenuidad quijotesca, cuando intentan reparar la realidad revistiéndola de ficción. Deberían prestar oídos a la advertencia del padre de la novela moderna o se van a romper los dientes de tanto estrellarse con molinos de viento. ¿Será eso lo que ocurre con Meretz, el partido político al que apoyan abiertamente y que se achica en cada elección? Una ola de atentados suicidas o una lluvia de cohetes son más persuasivas que cualquier compasiva descripción sobre la mujer de la ventana.

Y si los grandes como Amos Oz, A.B Yeoshúa y Meir Shalev poco influyen, ¿qué puede lograr un humilde blogger?

Relacionado:
* Por amor a Judit

jueves, 11 de febrero de 2010

De acentos y de afectos

Las personas con las que aquí suelo hablar en español viven en Israel desde hace años y dominan el hebreo, así que naturalmente hablamos mezclado, la mayor parte del vocabulario en español con más o menos un 5 a 10% de hebreo (depende con quién). Cuando hablo en español con alguien que no sabe hebreo, tengo que realizar un pequeño esfuerzo para que no se me escapen esas palabras hebreas que ya me son tan naturales. Pasa lo mismo con todos los inmigrantes, quién no ha escuchado en el ómnibus una conversación en ruso o algún otro idioma ignorado, suena como un mar de verborragia ininteligible, no se entiende ni una sola palabra hasta que asoman como islas "tajana merkazit" (estación central), "ulai" (tal vez), "ma pitom" (cómo así), la muletilla "keilu" y el intraducible e imprescindible "stam". En otra época también era frecuente el "jefetz jashud" (objeto sospechoso), pero felizmente hace tiempo que la amenaza de los atentados con explosivos ya no es tan cotidiana.

No sólo absorvemos nuevas palabras, sino también nuevos acentos. No se me ha pegado el chistoso acento israelí al pronunciar mi lengua madre, pero sí el de mis amigos hispanoparlantes de otras regiones, concretamente de la República Argentina, la ciudad de Buenos Aires para más detalles. Cuando estuve en Uruguay mis amigos me tomaban el pelo merecidamente diciéndome que hablaba como porteño. Qué bochorno.

Me causa un nostálgico y agridulce placer escuchar el español hablado por uruguayos cuyo acento y cuyos modismos no hayan sido "contaminados" con los de otras partes, mejor todavía si no saben ni una sola palabra de hebreo. Es como escuchar cantar a Jaime Ross o al Negro Rada. Ya ni me hace falta que canten, cuando te alejas lo suficiente aprendes a disfrutar la melodía del hablar más simple.




Ahora estoy también en twitter. Como decía el Chapulín, síganme los buenos.

sábado, 6 de febrero de 2010

Abu Silla


Mahmud Abbas con George W. Bush y Ariel Sharon

Mahmud Abbas con George W. Bush y Ehud Ólmert


Se pueden decir muchas cosas malas sobre Netanyahu, varias de ellas son ciertas. Pero una cosa hay que reconocerle, desde que asumió el cargo de Primer Ministro por segunda vez hace ya casi un año, ha flexibilizado su postura frente a los palestinos tanto de palabra como sobre el terreno. De palabra ha sido el primer Primer Ministro israelí en aceptar explícitamente un Estado Palestino. Sobre el terreno ha retirado decenas de puestos de control que dificultaban la libertad de movimiento entre las distintas ciudades cisjordanas, ha congelado por diez meses la construcción en los asentamientos. Se puede decir que nada de eso es suficiente, para la creación de un estado palestino ha puesto condiciones que los palestinos no pueden aceptar, aún hay restricciones al movimiento en los territorios, el congelamiento de la construcción no es completo y en Jerusalén Este se sigue construyendo sin trabas. Cabe destacar que en lo que respecta al freno de la construcción, Netanyahu y su coalición de derechas han ido más lejos que todos sus predecesores, Rabin y Peres incluidos. Ya que no es suficiente, los palestinos deberían plantear sus demás exigencias en la mesa de negociaciones, negociaciones a las que Netanyahu no se aburre de llamar sin precondiciones y que Abu Mazen rechaza una y otra vez.

Mientras que Netanyahu se flexibiliza, Abu Mazen (Mahmud Abbas) se vuelve más intransigente y se niega siquiera a reunirse con el Primer Ministro israelí. ¿Qué tiene Netanyahu que lo hace peor que Ólmert, con quien Abu Mazen no tenía inconveniente en negociar? ¿Qué lo hace peor que el mismísimo Ariel Sharon, el lider israelí más demonizado de todos los tiempos? La clave no es Netanyahu sino la otra constante de las dos fotos, el asunto no es el cambio de gobernantes en Israel sino en EEUU. En un año de oficio, el flamante Premio Nobel de la paz, no ha conseguido ni siquiera la acción más básica que hasta el vaquero texano lograba sin tanto estorbo, sentar a palestinos e israelíes en la misma mesa. Con la asunción de Obama, creyendo tener a los norteamericanos de su parte, o esperando de ellos al menos una postura "más balanceada" que su tradicional posición pro-israelí, Abu Mazen adoptó la táctica de la silla.

Ahora su política consiste en quedarse sentado en Ramala esperando a que Obama haga su trabajo por él, en lo que se refiere a conseguir renuncias israelíes en favor de los reclamos palestinos. Y le ha dado resultado, pero sólo hasta cierto punto, menos de lo que pretendía. Cuando llegó al máximo y entendió que así no obtendría más, amagó con abandonar su silla, su puesto de Presidente de la Autoridad Palestina. Es decir, anunció que no se presentaría a las próximas elecciones, pero luego canceló las elecciones quedando de todos modos en el mismo puesto a pesar de su anunciado retiro. La amenaza que formulaba era clara, si abandona la silla probablemente pase a ocuparla otro peor, quizás algún miembro del Hamás. De esta manera, Abu Mazen puso a prueba todo el peso de su principal capital político: ser reconocido en Israel, EEUU y Europa como el menos peor de los posibles ocupantes de la silla. Así todos consentimos que se quede allí sentado sin hacer nada, con tal de que sea él y no otro. Y yo me pregunto ¿tan terrible sería si cumpliera sus amenazas y se fuera? ¿No hay ningún posible sustituto realmente comprometido a lograr la paz y sacar a su pueblo de la miseria? ¿Es eso lo más que se puede esperar de los palestinos, un líder cuya única cualidad es ser "menos peor" que otros?

Los gobiernos en Israel van cambiando incluso con demasiada frecuencia, cambian también en EEUU, cambian en Europa, en Rusia. Pero en más de 60 años hay un elemento del conflicto que no ha cambiado, la negativa palestina a toda propuesta (también cambiantes) de un estado propio que viva en paz con el estado judío, lo rechazaron en el '47, lo rechazó Arafat en el 2000 y lo rechazó Abu "el menos peor" Mazen en el 2008.